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nº11 Yuu-Chan la 11vª

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nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Miér Sep 02, 2015 8:38 am

Yuu-chan la 11ª

Los Orígenes:

Hace mucho tiempo atrás, antes de las aventuras y desventuras de Yuu-chan fue donde todo realmente empezó.

En un mundo alterno al real, en el Japón de la era Edo existían dioses llamados en ese lugar deidades, cada uno de estos tenia designada una tarea para mantener el complicado equilibrio del todo, sin embargo una deidad rompió esa regla.

En una encarnizada batalla que ya duraba demasiado y se cobraba vidas por centenares en ambos lados el cielo se rompió descendiendo como un meteorito una bella dama con alas de ángel y un halo flotando en su cabeza, su brutal descenso despejó el terreno al instante de tocar el suelo, los pocos que quedaron con vida huyeron por miedo, sabían que era malo desafiar a una deidad pero un hombre el cual no llevaba el atuendo de guerrero, más bien de herrero y completamente desarmado y desprotegido se quedo paralizado mirando a esa belleza, ella giró su amenazante mirada a ese mortal el cual se mantenía firme sin siquiera temblar de miedo.

-Hermosa…- Dijo él sin pensar en las consecuencias.

Ella se sonrojó un poco pues nadie ni siquiera entre los que son como ella la habían dicho tal palabra y mirado con esa pasión.

-Si te vas ya mismo, yo la diosa de la destrucción, te perdonare lo que acabas de decir y la forma en que me miras.- Ella de ese modo sin darse cuenta estaba ya rompiendo una de las normas.

-En honor a nuestro encuentro y amor platónico forjaré por ti el arma definitiva digna de una deidad, tan solo dame un mes y nos reuniremos de nuevo aquí.- Dijo ese herrero abriendo su corazón a alguien que jamás lograría alcanzar.

Ese mes pasó, pero ambos tenían nuevos problemas, ella fue amenazada por sus camaradas y él obligado a ser el herrero de una nueva guerra que estaba cerca de ocurrir, pese a los inconvenientes en una noche estrellada se reunieron ambos.

-Mi amor, ya la tengo lista, tome su regalo.- El hombre le entregó una katana con el mango de piel negra entrelazada y la hoja de metro y medio de largo, extra fina, muy ligera y sorprendentemente ligera.

-Un buen regalo sin duda alguno, pero si tiene que ser empuñada por mí debería tener alguna clase de poder.- Añadió la diosa practicando su manejo con esa katana.

-Al decir verdad el material del que está hecho permite que adquiera los poderes que se usen contra la katana para luego poder usarlos cuando le venga bien.- Dijo el herrero dando las especificaciones de esa katana tan singular. –Además solo tú o un descendiente tuyo puede usar esa característica, si cae en manos de otra persona es una katana ordinaria.

-Fenomenal, buen trabajo herrero, hice bien en perdonarte la vida hace ya un mes.- Dijo la diosa agradecida.

Antes de que su relación llegara a algo más una batalla empezó en donde ellos estaban, la diosa puso en practica su nueva arma con hondearla en un circulo fue suficiente para terminar ese enfrentamiento, de algún modo esa katana era como una extensión más de su cuerpo.

-¡Eso fue sorprendente! ¡Realmente te amo!- Exclamó el herrero emocionado lanzándose sobre la diosa y besándola en contra de su voluntad, pero al poco ella cedió.

El tiempo fue pasando y ellos ya se reunían más habitualmente pese a que ambos eran presos de sus propios mundos los lazos invisibles del amor fueron fortaleciéndose enlazándolos a ambos cada vez más, tras unos meses sin verse por guerras, un día como otro cualquiera, en un atardecer de una playa tranquila, estaba la katana clavada en la arena haciendo de reloj solar y al lado derecho de esta se encontraba ella, la diosa de la destrucción observando el mar y la puesta del Sol, muy por detrás llegaba el herrero con una pequeña caja de metal en su mano escondida a su espalda.

-Siento el retraso cariño ¿Te hice esperar mucho?- Preguntó el más nervioso de lo habitual viendo la espalda de su amada y sus hermosas alas cubriendo los lados.

-Yo tengo algo serio y urgente que decirte, algo que cambiará nuestras vidas para siempre.- Dijo ella sin girarse con una voz suave agachando un poco la cabeza.

-Yo también tengo algo importante.- El se adelantó y a un metro de la espalda de la deidad se agachó poniendo una rodilla sobre la arena y la otra solo doblada, extendiendo la mano con esa caja ya abierta. –Casate conmigo por favor.- Se declaró el herrero, dentro de la caja había un anillo dorado, él ya llevaba puesto el suyo.

La deidad al oír eso se giró mirándole a él y tomando el anillo para luego ponérselo, él se quedó algo sorprendido al ver a la diosa sonriente, feliz y con una barriga más que notable.

-Claro que acepto, no puedo negarme teniendo en mí interior el fruto de nuestro amor mutuo.- Dijo ella levantando al herrero y abrazándolo. –Te quiero.- Le susurró al oído a voz baja mientras seguían abrazados.


Última edición por X_Raider el Sáb Oct 31, 2015 4:58 am, editado 3 veces (Razón : añadida la numeración del título)
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por epiman157 el Miér Sep 02, 2015 12:29 pm

Qué bueno que hallas decidido postear esto por acá Rider.

La verdad es que yo ya ni me doy una vuelta por el foro anterior, y cuando lo hago sólo veo los mismo post de hace más de un mes y que nadie más se conecta.

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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Vie Sep 11, 2015 3:58 am

La crueldad del destino:

Ella al fin nació en un pueblo con vistas al monte Fuji, su nombre es Yuu-chan una semi deidad sin poderes, sin vida eterna, sin nada en particular. Por motivos obvios fue criada en esa aldea en una gran casa donde su padre el herrero la crió como una humana, a diario subían al templo donde habían unas pinturas de la diosa de la destrucción.

Un día como otro cualquiera se desató una feroz batalla entre clanes, el padre de la pequeña jovencita fue a luchar pues estos últimos años había practicado además de que ya sabia como luchar por experiencia de otros, los días pasaban y ella estaba sola en esa casa, mientras celebraba sola la tradicional ceremonia del te una extraña katana apareció de la nada frente a sus ojos levitando, esta contenía un pergamino con kanji escrito a sangre.

-¿Qué esta pasando aquí?- Dijo Yuu-chan asustada tomando la katana que estaba enfundada y poniéndole un cordel para tenerla atada a su lado derecho, luego leyó la nota.

-Si recibes esta espada divina significa que yo tu padre he muerto a manos de tú madre, con lo cual es el momento de revelarte la crueldad del destino, esta arma solo puede usarse al 100% por la misma diosa de la destrucción y por su única descendiente y esa eres tú.- Yuu-chan estaba llorando sin cesar mientras leía y algo desconcertada de descubrir quien era su madre. –Esta katana puede absorber los poderes que se le lancen para luego ser usados, dependiendo del potencial de la portadora de la katana dicho poder podría ser inferior o superior al ataque recibido, por favor no le des un mal uso y no digas nunca a nadie que eres la legítima heredera de la destrucción. Sin más que añadir un cariñoso abrazo de despedida para mí quedirisima hija Yuu-chan.- Ella hizo trizas el papel, muy furiosa y con la katana en mano subió al templo dedicado a orar a su madre y cortó en trozos pequeños todas las imágenes representativas de su madre.

-Madre..- Su respiración acelerada y sudores además de estar por días sin comer por la falta de su padre hizo que se desmayase en medio del templo.

La sacerdotisa y sus ayudantes se encargaron de cuidarla hasta que en pocos meses ella misma aprendió a valerse por si misma, la gente solo sabían que había perdido a su padre y que supuestamente su madre la abandonó al nacer, su fuerza de voluntad y personalidad fría ante el resto de aldeanos hizo que se aislase de la sociedad creciendo sola, viviendo sola y entrenando con su katana sola.
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por Thegreat el Sáb Sep 12, 2015 5:38 pm

Que bella historia, es corta y tiene buenas descripciones, sobre todo la lectura es amena. Muy buen trabajo, sólo he de añadir un poco la descripción de personajes.
Espero el siguiente cap. ,Suerte.
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Jue Sep 24, 2015 6:20 am

El primer contacto:

Ya con 15 años habían pasado 10 años de la muerte de su padre y al parecer en ningún acontecimiento bélico hizo acto de presencia la diosa de la destrucción por lo que el templo ya hacia 5 años que nadie entraba, en un día como otro cualquiera escuchó una voz dentro de su casa.

-¿En que lugar me ha dejado esa odiosa y persistente mujer?- Esa voz era claramente de un chico.

Ese hombre asomó su cabeza por una puerta corrediza y vio a Yuu-chan, una chica de menos edad que él en la entrada, su calzado era una madera con un cordel, su ropaje parecía una especie de túnica lila que usaba como un vestido atado a un gran cinturón de tela blanca, su melena negra estaba suelta por detrás, sus manos pequeñas y la piel casi blanca, daba el aspecto de ser débil.

El chico cayo de espaldas encima del regazo de la joven muchacha que estaba sorprendida y asustada a lo cual tras estar los dos en el suelo tomando una posición desagradable para ella soltó un grito.
Ese chico se puso encima de Yuu-chan y con la mano le cerró la boca, al parecer afuera la gente hablaban tan alto que no la oyeron, él se acercó al oído de la joven, ella se sonrojó intentaba liberarse moviendo brazos y piernas pero el peso del chico y la diferencia de estaturas lo hacia imposible.

-Shhh. No estoy aquí para hacerte daño, solo no grites ni salgas corriendo y te lo explicaré.- Dijo el chico que parecía casi tan confuso como Yuu-chan.

Yuu-chan movió la cabeza lentamente de forma afirmativa y él le correspondió quitando su mano, poniéndose en pie y ayudando a la joven a ponerse de pie, ella seguía mostrando una postura defensiva mirando al chico de mala manera.

-Di lo que tengas que decir y lárgate, pervertido.- Yuu-chan no se calló lo que pensaba de él.
-Aparecí de repente en esta habitación, me trajo una mujer hermosa con túnica blanca y un pelo largo y dorado, me dio este papel que tengo enrollado en mi cinturón y me dijo que yo era uno de los que podría salvar este mundo, ella no entró en detalles solo me dijo que este mundo es un caos y que tiene los días contados, luego de aparecer en este extraño lugar te escuche y me asomé, me sorprendió verte nunca antes havia visto a una chica como tú ni un lugar como este por no mencionar la ropa que llevas y ese calzado.- Explicó el chico que parecía no mentir, pero esa ropa que él llevaba puesta no procedía de ningún lugar conocido por Yuu-chan.

Yuu-chan se quedó por unos segundos sin saber que decir, luego soltó una pequeña carcajada que apenas se oyó y además se la cubrió con la mano intentando disimular.

-Por lo menos no se te ve con malas intenciones, por tú reacción diría que nunca has estado en Japón así que debes ser un extranjero pero esa ropa que llevas es realmente ridícula ¿No tienes sentido del gusto a la hora de vestirte? Si vas por ahí con estas ropas causarás un gran revuelto.- Avisó Yuu-chan tras chequearlo con una ojeada.

Ella abrió una puerta de una pared y dentro había ropa del mismo estilo que ella llevaba, también calzados de repuesto de madera y una mochila de tela.

-Si piensas realizar un largo viaje necesitarás un lugar donde guardar lo que obtengas o compres, esta mochila es un poco vieja pero te servirá, yo no la uso así que te la puedes quedar y toma geta (los zapatos tradicionales japoneses) y este Hakama (ropa antigua japonesa usada por samuráis en la era edo), pontéelos y llevalos puesto para no llamar tanto la atención, el Himo (cordel - cinturón) va así y ten en cuenta los dobletes de la parte inferior del Hakama, el que llevas puesto representa la tradición Budo (mirar Wikipedia), usar tú nombre antes del apellido es incorrecto además de que deberías usar un nombre y apellido que haga referencia a la ropa que llevas.- Yuu-chan fue sacando toda esa indumentaria y ropa del armario sin dar tregua al chico que seguía confuso.
-¿Y que nombre me aconsejas? Me llamo Noel sin apellidos.- El chico al fin dijo su nombre, pero a Yuu-chan le parecía un nombre ridículo.
-Si preguntan por tu nombre respondeles Makoto o Shin (estas palabras tienen a ver con la tradición Budo, de hecho son virtudes), eso significa sinceridad, honestidad y realidad, lo que te define bastante.- Yuu-chan ya parecía más amigable con esa persona.
-Ya terminé de vestirme, guardaré mi verdadera ropa en la mochila junto a mí calzado, gracias por todo.- Agradeció Noel con un acto de reverencia.
-Si vas con este atuendo puede que alguien se atreva a retarte a un duelo.- Dijo Yuu-chan mirando su surtido de katanas.
-Ten esta, atatela en un extremo de la cintura junto al Himo, así te será fácil desenfundar en batalla.- Yuu-chan sin darse cuenta le entregó la katana de sus padres.
-Ah gracias de nuevo, te debo mucho por todo esto, por cierto ¿Cómo te llamas?- El chico agradecido y ya equipado formulo la típica pregunta.
-Meigo, ese es mí apellido, es informal llamar a alguien por su nombre a menos que tengas cierta confianza o amistad Shin-san.- Respondió Yuu-chan dando su segundo nombre.
-¿Shin-san? Ah si, mí nuevo apellido ¿pero el san?- Este tal Noel realmente empezaba a resultar algo molesto para Yuu-chan.
-Es una forma respetuosa de referirse a alguien.- Yuu-chan no entró en detalles pensando que lo entendería.
-Esta bien Meigo-san, me voy ya.- Se despidió ese muchacho equivocándose de nuevo.
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Sáb Oct 31, 2015 4:56 am

Terminando asuntos pendientes:

Cuando todo parecía en calma un gran estruendo se oyó no muy lejos, se trataba del monte Fuji que había entrado en erupción, una enorme nube negra cubrió el cielo azul, bombas de lava con estelas de fuego caían del cielo, ríos de lava descendían lentamente por todos lados y una lluvia de ceniza hacia difícil ver y respirar además de que estaba cubriéndolo todo.

La gente huía, se refugiaban en sus casas y corrían alarmados gritando que era un castigo de la diosa de la destrucción, pese a estar lejos el seísmo se notó y no tardo en caer del cielo como meteoritos que en realidad eran bombas de lava, el pueblo empezó a arder.


La casa de Yuu-chan no fue la excepción todo medio derrumbándose y en llamas, en una de las habitaciones Yuu-chan estaba tumbada al suelo con parte del techo encima y en llamas, para su sorpresa el chico de antes se le acercó entre los escombros ardientes.

-Tranquila te sacaré de aquí.- parecía muy confiable su voz.

Con una sola mano Noel o Shin-san lanzó el techo por los aires y con la otra mano agarró a Yuu-chan para cargarla a su espalda, ella sin decir nada se agarró a él, sin pararse salieron por una pared que había sucumbido a las llamas saltando por encima de estos y así saliendo fuera de la casa.

-¿Conoces algún lugar seguro?- Preguntó el chico preocupado.

Yuu-chan señalo con un dedo temblorosa el templo en la cima de una pequeña montaña, él la agarró más fuerte y corrió hacia allí sorteando la gente, los edificios que se venían abajo, las llamas y las bombas de lava que caían del cielo negro hasta alcanzar unas escaleras que ascendían a dicho templo, Noel sin tiempo para dudas subió.
Arriba habían otras dos personas aún más raras que ese chico, pronto vinieron más personajes raros Yuu-chan se sentía incomoda por lo que decidió callar, escuchar y seguirles la corriente.

Tras la aparición de una bestia que logró apaciguar al volcán hubo un intercambio de personajes entrando en escena una chica alta rubia con orejas de conejo, esta realmente tenia un vocabulario sorprendente y muy hiperactiva.

Cuando al fin todo parecía tranquilo y los presentes empezaban a reunirse un agujero se formó en el suelo de un tamaño equivalente a un campo de atletismo, de el salió un ente colosal difícil de describir físicamente ya que parecía tener como un escudo de difería su forma, de todos modos era de 15 metros de alto y unos 5 de ancho, se escuchó su voz solamente en la mente.

-Yo soy el ente más poderoso de todos, mí nombre es Chronosus, estoy aquí con el único fin de destruir este mundo a petición de los dioses del cosmo y como regalo por ser nuestro primer encuentro os enviaré lejos justo cuando yo desaparezca vosotros también lo haréis. Es inútil rivalizar conmigo no seáis necios o la próxima vez no seré tan benévolo.- Eso de escuchar voces internas a Yuu-chan le resultó traumatizante.

Tras terminar ese discurso desapareció junto al agujero y los elegidos también desaparecieron, cuando despertaron se encontraban en una ciudad desierta y medio en runas por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, esta vez todos aparecieron en el mismo lugar, una intersección de amplias calles con los vehículos parados, el metal oxidado y musgo en las esquinas junto a mala hierba entre las grietas de los edificios y del asfalto, lo único que se oía era el paso de una suave brisa que erosionaba esos altos edificios en un estado ruinoso.

Yuu-chan ya no podía soportar más todo lo que le estaba ocurriendo y hecho a correr alejándose del grupo pero una bala que atravesó su pierna la dejó al suelo desangrándose, llorando y gritando de dolor, sorprendentemente ese tal Noel en un tiempo casi instantáneo se encargó del tirador y receso el tiempo en la zona dañada de la pierna quedando como si nada hubiese ocurrido, Yuu-chan pensó que podría ser algún dios así que lo siguió de cerca.
Mientras él se acercaba al grupo, un nuevo individuo apareció con un objeto que parecía trastornar a Noel.
Noel se frotaba la cabeza algo agitado, Yuu-chan se alejó de él hiendo hacia el grupo de chicas pero se paró a mitad de camino fue cuando ella vio a ese sujeto recién llegado, por su aspecto y ropajes no parecía pacifico y le hablaba a una de las chicas del grupo lo que hizo que Yuu-chan diese un paso atrás confusa e indecisa.

-Ah, duele, siento mi celebro fuera a estallar y me siento tan fatigado.- Noel parecía atormentado.

Noel pone cara de desquiciado despeinado y andando como si su cuerpo pesara 4 veces más, unas pequeñas distorsiones espacio-tiempo aparecían a su alrededor se dirigía lentamente a ese objeto sentía como un magnetismo que controlaba sus acciones.

-Tengo sed... sed de poder...- Su expresión cambió por completo, este Noel parecía poseído por algún demonio.

Noel pasó por al lado de Yuu-chan sin siquiera prestarle atención y ella asustada le arrebató el fusil y lo uso para golpearlo en la cabeza pero el fusil se desfragmentó sin siquiera rozar la cabeza, esas distorsiones fragmentaban cualquier cosa llevándola a un nivel sub atómico a un espacio tiempo desconocido.

-¡Ayuda! ¡Se ha vuelto loco!- Yuu-chan estaba exaltada y confusa.

Yuu-chan gritó a todo pulmón, pero Noel seguía avanzando lentamente sin prestar atención a nada más que a ese instrumento cuando paró en seco y cambiando su cara por una de asombro vio como una espada divina le había atravesado el abdomen, se giró y vio que esa que él había salvado dos veces era quien lo había ejecutado.

-¿De donde sacaste tal arma que rompió el espacio tiempo?- Se preguntó Noel en voz alta confuso y herido mortalmente.

Tras esa pregunta Noel cayó al suelo sangrando sin cesar sintiendo nuevamente como su vida se consumía, Yuu-chan le extrajo la katana y luego la guardó en su funda.

-No me dejaste otra oportunidad, tu aventura termina aquí.- Dijo Yuu-chan con frialdad, parecía otra persona.

Noel finalmente cerró los ojos, dejó de respirar y su corazón dejó de latir, luego se volvió un cúmulo de lucecillas que se dispersaron exponencialmente y fueron volando hacia el cielo para terminar desapareciendo.

-No debí de haber confiado en él, se embriago y se corrompió. ¡Ah no os asustéis chicas! Él ya no regresará yo seré su reemplazo.- Concluyó cambiando de nuevo su personalidad.

Tras eso los otros no tardaron en ir cada cual a la suya y mostrándose a la defensiva con Yuu-chan, ella se acercó mucho a la rubia orejas de conejo y tras hablar decidieron unir fuerzas para eliminar a ese sujeto que les trajo a ese lugar lleno de runas llamado Chronosus y a la diosa de la destrucción, esta enérgica chica rubia finalmente se presentó como Brittany Elleon o Buny como ella quería ser llamada, pero quería ir por delante de Yuu-chan y para no empeorar las cosas aceptó.

Yuu-chan veía como el mundo estaba al borde del colapso si no lo estaba ya y que nuevos enemigos aparecían por supuesto todos individualmente eran más poderosos y fuertes que Yuu-chan.

-Realmente este es el fin de todos... ¡Puede sonar egoísta pero terminaré mí historia a mí manera!- Yuu-chan sabia que no tenia oportunidad alguna pero no podía solo esperar a que el mundo estallase.

Yuu-chan desenfundó la katana y no dudó en hacer uso de los poderes que esta había absorbido de Noel.

-Espada divina, espada maldita, asesina de dioses, yo Yuu-chan hija de la diosa de la destrucción y de un mortal, dame tu poder para derrotar a mis enemigos ¡Aquí y ahora!- Suplicó Yuu-chan sin saber muy bien como dar un buen uso a ese poder.

La espada resplandecía iluminándose y rodeando a su portadora con un aura multicolor, en eso que de las nubes oscuras salió visible claramente un perro tan grande como una montaña.

-¡Tú perro! Eres Chrono... como sea, da igual. ¡Serás mí segunda víctima!- Gritó desesperadamente Yuu-chan agarrando con ambas manos el mango de la katana.

Yuu-Chan usó varios poderes combinados de Noel para volar a gran velocidad directo a ese perro, ella ya no tenia a su muerte ni a la extinción de su planeta, ella solo actuaba sin pensar en nada que no fuera matar y vengarse.

El perro usó sus poderes para paralizar a Yuu-chan en pleno vuelo y darle un zarpazo para derribarla y estrellarla al suelo, pero sorprendentemente su poder fue anulado y Yuu-chan ya estaba frente a él.

El chucho no dudó y se la comió de un bocado, durante unos pocos minutos parecía que todo había terminado pero un haz de luz salió de su interior abriéndole un agujero, luego le siguieron más haces de luz hasta llegar a tal punto que el perro fue destruido des de dentro y estalló abriendo un boquete en el cielo nublado.

Yuu-chan con la katana en mano empezó a caer ya que no sabe volar y ese ataque la había dejado herida una pierna y su kimono estaba medio desgarrado, justo antes de tocar suelo uso los poderes de Noel para anular la gravedad bajo sus pies posándose en el suelo con estilo, ella respiraba con dificultad mientras todos seguían inmersos en sus propias batallas épicas.

De repente del agujero del cielo cayó y se estrelló contra el suelo una jaula hecha con un material más duro y resistente que el diamante y el titanio, para sorpresa de todos dentro estaba de pie la propia diosa de la destrucción.

Yuu-chan que rodando por el suelo eludió con suerte ese impacto directo a ella, clavó la katana en el suelo y con ella se ayudó para poderse levantar y ponerse en pie frente a su madre a escasos 2 metros, su madre se acercó lo más posible hasta agarrar las barras de su jaula, se miraban la una a la otra.

-¿Así que finalmente viniste madre? *cof* cof*- Yuu-chan tosía.
-Hija mía cuanto has crecido, ya eres toda una adolescente y veo que tienes en tus manos algo que me pertenece.- Dijo sin sentimientos la diosa.
-Je, je... *cof* *ugh*- Yuu-chan le temblaban las piernas.
-Se que todos me desean solo por mí poder o para regresar a su mundo antes que a este le llegue su fin que poco menos de una hora le queda, pero tu caso hija mía es distinto.- Explicó la diosa de la destrucción sin mostrarse rencorosa.
-Si... *cof* Tú siempre pudiste ver a través de las personas sus verdaderas intenciones... *cof* Vine aquí para tomar venganza porque tú mama fuiste quien mató a papa. *ugh*- A Yuu-chan le temblaba todo el cuerpo y seguía tosiendo.
-Mi pequeña niña, en tu estado actual es imposible que puedas hacer tal hazaña incluso empuñando la arma divina y respeto a tú padre peleamos y accidentalmente murió, no quería matarlo, solo estábamos recién divorciados.- Aclaró la diosa de la destrucción revelando una realidad dura de aceptar.
-¡No! *agh* ¡No! *cof* Papa era una buena persona... *cof* *uhg* *cof* *agh*- Yuu-chan empezaba a toser sangre.
-No te fuerces, apenas puedes decir una frase entera sin interrupciones, pero mi destino es morir en este lugar, antes de que me maten esos que ansían mi poder toma tú venganza hija, o dame la katana y yo misma me atravesaré el corazón.- Pide como ultima voluntad su sacrificio.

Yuu-chan le dio la katana y se agarró a los barrotes dejando caer su sangre por estos y cayendo de rodillas mientras veía como su madre se suicidaba con su propia arma y luego su cuerpo muerto desvanecerse en un montón de lucecillas que se esparcieron.

-Descansa en paz mama... *agh* *cof* *ugh*- Yuu-chan cae tumbada al suelo de cara al tenebroso cielo agonizando.

Yuu-chan con lágrimas en la cara estiró su brazo ensangrentado y tomó la katana que la metió en su correspondiente funda, luego la agarró con ambos brazos atesorándolo.

-¿Me pregunto que vendrá primero? *agh* *cof* ¿El mundo estallará estando yo agonizante? *ugh* cof* ¿O moriré antes de que eso ocurra? *cof* *cof* *ugh* *cof* *agh* *cof*- Yuu-chan perdió el conocimiento cerrando los ojos.
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Vie Nov 13, 2015 8:56 am

La resurrección:

Yuu-chan armada con la "espada divina" se materializó estirada en el suelo boca arriba con medio cuerpo en tierra y la otra mitad en el agua de un río de aguas claras y transparentes en medio de lo que parecía ser una enorme selva, ella seguía aferrada a su katana y con los ojos casi cerrados, unas constantes vitales al límite de la vida y la muerte, su kimono desgarrado por varios sitios y llena de magulladuras y heridas seguía sangrando, la corriente floja del río se llevaba su sangre tiñendo todo el río de ese rojo tan característico.

-Parece que estas koro viva, pero no podrás durar más de unos pocos minutos en ese koro mal estado físico.- De la nada apareció una bruma verde con lucecillas que cubrieron a la chica y la sanaron, luego se disolvió y a la vista quedaron sus nuevas y primeras cicatrices su ropaje seguía trizas a penas la cubría los sitios más íntimos pero su calzado estaba intacto. -Seguro que tienes muchas koro preguntas chiquilla.-

-Evidentemente estas en lo correcto, donde estoy, como llegue aquí, que hago ahora, quien eres, donde te ocultas, puedo oírte pero no verte.- Yuu-chan se pone en pie y empieza a observar sus alrededores y su cuerpo sin soltar jamás su preciada herencia.

-Cierta gente situada en la más alta de las categorías decidieron darte una segunda oportunidad, estas en una selva en otro planeta, solo tienes que mostrar que mereces ser exculpada y llegar a nosotros, para asegurarnos que no lo destrozas todo hemos sellado la capacidad de absorber poderes de tu espada y anulado los que absorbió de tu madre Destrucción y los de Cronosus, respeto a mí tengo otros que koro avisar, os estaremos observando.- Unas grandes hojas se movieron dejando un rastro de altas plantas que se movían, ese tipo realmente se fue dejando todo a medias tintas.

-Maldita sea, no me dio tiempo a preguntarle donde están esos sujetos y solo podré usar mi katana con los poderes que tomó de Noel, esto me irrita mucho. ¡Maldita sea!- Yuu-chan da un grito furiosa ya se dio cuenta de que la estaban usando y eso a ella no le gustaba en absoluto, se puso a mirar más detalladamente en sus alrededores hasta donde su vista le permitía mirar.

-Por la posición del Sol debe ser medio día y allí a lo lejos asoma una construcción de piedra, ese podría ser un buen lugar para subir allí y divisar toda la selva, puede que con algo de suerte encuentre a alguien que me preste un poco de ayuda.- Mientras hablaba para si misma seguía el curso del río por su borde en dirección a esa construcción de piedra.

Yuu-chan logró atravesar la jungla y de nuevo escuchar una voz nueva muy chillona diciendo que todo era parte del juego del destino, ella siguió el origen de ese sonido y tras llegar a una llanura en frente tenia un muro y tras este muchos edificios pero en medio de su camino se presentaron un ejercito de hombre-jabalí con ropajes de cuero y armados con grandes sables, ella no tenia problema alguno en eludirlos y sortearlos acercándose a una puerta del muro pero entro en escena uno muchísimo más grande que desafió a Yuu-chan.

Yuu-chan cerró los ojos, su expresión cambió, el gigante fue a por todas golpeándola con su enorme sable pero en esos segundos a la chica le sobró tiempo para posarse encima del sable apuntando con la katana a esa bestia.

-¡¿Pero que?!- Dijo ese monstruo sorprendido.

Eso fue lo que ese sujeto dijo sorprendido y de reacciones tardías balanceo el sable, ella dio unos pasos seguido de un salto y zas corte en la garganta a lo cual chorreaba de sangre y caía desplomado al suelo ese enorme cuerpo causando un gran estruendo y levantando mucho polvo, Yuu-chan se puso de pie encima de la panza de esa mole ya muerta.

-¿Quien es el siguiente?- Dijo Yuu-chan mirando de reojo a los demás.

Ella dio un golpe seco a la katana para quitarle la sangre y esta salpicó al suelo frente a la horda de monstruos que la rodeaban.

-¿Nadie? Entonces yo elegiré, prometo que será rápido.- Yuu-chan no esperó más.

En apenas tres segundos o puede que menos ya había exterminado a todos rajándoles el cuello, luego limpio su katana con las hiervas del suelo y se puso a andar hacia esa puerta a unos 100 metros que en un parpadeo cubrió dicha distancia.

-Sea lo que este pasando estoy segura que tras esta puerta está la respuesta o puede que sea una trampa.- Dedució Yuu-chan con muchas dudas en mente.

Al abrir la puerta había un koro reportero con una extraña bola flotante muy molesta, tenia en sus manos como un papel pequeño pero duro y reluciente con una banda negra (la tarjeta de crédito), Yuu-chan se sorprendió unos aparatos la iluminaban casi tanto como el Sol y ese tipo bajo era lo más pequeño y raro que jamás hubiera visto hasta el momento.

-Y al fin llega la koro tercera participante Yuu-chan! Tome este pack de inicio, es una koro tarjeta de crédito con mil monumentos para que los gastes en nuestras koro tiendas. Ah y también esto, el será tu koro fiel compañero en todo lugar que vayas.

Yuu-chan con su personalidad agresiva aun activa partió en dos esa bola flotante y puso el filo de su katana casi tocando el cuello del koro con una cara de enfado y confusión.

-Respóndeme si aprecias tu vida ser desconocido. ¿Qué es este sitio? ¿Qué es esta cosa que llamas tarjeta de crédito? ¿Qué son los mil monumentos? ¿Qué era esa bola flotante tan molesta? ¿Qué hago aquí? Dijiste la tercera ¿Quiénes son los otros dos? ¿Qué sabes de ellos? Escuche por megafonía que son los juegos del Destino ¿Quién es, que trama y donde está?- Yuu-chan soltó una batería de preguntas sin siquiera pestañear.

El pobre koro empezaba a sudar de los nervios, los otros no fueron tan bárbaros, dementes y alocados, una cosa le quedó clara de las chicas no te puedes fiar por muy bellas que luzcan y muy inocentes aparenten ser.

-Por koro megafonía ya se dijo donde estas, esto es otro mundo. Esta koro tarjeta de crédito es como un monedero. Los koro mil monumentos es el nombre de la moneda que se usa, el mil es la cantidad que posees. La koro esfera cámara que destruiste es una cámara de video con micrófono, calidad HD y retransmisión en koro directo de todo lo que hagas, por cierto cuestan 50.000 Monumentos por unidad, por lo que tienes una koro deuda de 49.000 Monumentos, tal y como la partiste no es posible repararla, menos mal que tenemos video cámaras en cada koro rincón de esta ciudad con ellas podremos filmarte. Eres una koro participante de los juegos del Destino los cuales se basan en superar una serie de koro pruebas. Los otros dos ya los conocerás en persona, verás que todos tenéis algo en común pese a ser koro distintos. Destino es quien controla el koro destino de cada ser vivo incluso de planetas enteros, su poder no tiene igual, solo trata de hacer disfrutar a la gente, está en una gran koro torre en un enorme palacio, inalcanzable si no es con invitación o si eres uno de ellos.

Yuu-chan apartó la hoja del cuello del koro y guardó en su funda su katana algo insatisfecha con la información obtenida.

-Dices que debo 49.000, resulta que fuera elimine a un enorme sujeto y una horda de pequeñajos de la misma especie, quería matarme para ocupar mi lugar como participante ¿eso también es una prueba?- Aclaró la joven Yuu-chan con algo de sarcasmo.

El koro consultó en su visor una cámara externa y vio la carnicería que había fuera, eso era parte de la segunda fase y además cada sujeto de estos poseían 1.000 Monumentos a parte el grandote que poseía 10.000 y una recompensa de asesino de 30.000, por lo que haciendo cuentas Yuu-chan ya no debía nada e incluso volvía a tener fondos en su cuenta, una cuantía de 5.000 Monumentos, el koro no hacia más que temblar y sudar.

-Va.. Vale, tu koro deuda queda pagada y tu cuenta se queda con koro 5.000 Monumentos que puedes gastar en la ciudad en lo que quieras.- Dijo el koro reflexionando.

Ella cambia su expresión más calmada se mira sus destripados ropajes, luego mira a su alrededor todas esas casas con tiendas.

-¿Donde puede haber una costurera?- Pregunta Yuu-chan chequeando sus prendas rotas y sucias.

-Consulte en este koro mapa, tome de regalo por haber eliminado a aquel koro sujeto tan buscado.- Ese koro le entrega un mapa típico de papel.

Yuu-chan consultó el mapa y en eso que el koro huyo lo más rápido posible muerto de miedo los espectadores ya vieron que esa chica causaría más muertes en su camino.

-así que hay una tienda de ropa siguiendo recto en lo que parece ser un mercado en una plaza, igual que en mi pueblo.- Dice Yuu-chan mirando el mapa y situando la tienda.

Yuu-chan se percató de que esas cosas fijadas en las paredes puestas por toda la ciudad la enfocaban (esas cosas son cámaras de video y audio vigilancia en HD).

-Que molestas son, pero no puedo ir partiendo en dos todo lo que me molesta o me restarán los 5.000 Monumentos por daños ocasionados.

Yuu-chan al fin encontró una sastrería, al entrar todo era tan tradicional que le hizo sentir como en casa salvo por esas máquinas modernas de coser automatizadas que rompían el ambiente, la dependienta una mujer ya mayor se acercó, la chequeó por todos los ángulos, tocó el kimono desgarrado y tras un suspiro de preocupación, le miró a la cara y realizó la pregunta.

-¿Quieres uno nuevo? Te saldría más económico que arreglarte el que llevas puesto pues este tipo de tela escasea y es costosa además de la mano de obra ¿Qué decides?
-Arrégleme mi kimono, si puede ser ya mismo.
-Uy niña con prisas, el servicio expres de urgencia requiere de pago adelantado por el material, calculo que serán unos 2.000 Monumentos recomponer tus ropas a como estaban originalmente.
-Acepto, tenga los 2.000.
-Nadie diría que podrías llevar tanto dinero encima, bien ahora necesito que se quite esta ropa desgarrada para que pueda empezar mi trabajo.

La anciana baja las persianas de las ventanas y enciende las velas situadas estratégicamente para no quemar nada e iluminar todo el interior, mientras Yuu-chan hace un poco de "fan service" sin que ninguna cámara pudiese gravarlo.

-Tenga mi kimono.
-¡Oh dios mío! ¡Tienes cicatrices de todo tipo y tamaño por todos lados! Tan joven y ya estar marcada es una desgracia para cualquier chica joven ¿Qué fue lo que sucedió?
-Prefiero no hablar de ello, por favor dese prisa.
-Si, de inmediato, siento lo que mencione pero nunca en mi larga vida había visto algo así, solo me sorprendió.

Tras media hora ya tenia el kimono como nuevo, Yuu-chan se lo puso y se veía a si misma satisfecha tocando su kimono de una sola pieza.

-Realmente eres muy buena arreglando prendas.
-¿Por quien me habías tomado? Soy la mejor de todo el mundo, bien la mano de obra asciende a 1.000 Monumentos.
-Un precio razonable, tenga sus 1.000.
-¿Una pregunta chiquilla? ¿De donde sacas tanto dinero?
-De una recompensa, aun me quedan 2.000 Monumentos.

La mujer se quedó sin palabras mientras Yuu-chan se despedía cordialmente y salía de nuevo a la calle, justo en frente había un restaurante de comida china, pese a que ella creció en Japón de la era edo, la comida china también le gustaba y hacia mucho tiempo que no comía algo decente des de poco antes de su primer encuentro con Noel su primera victima.

-Eh mira a esa chiquilla, parece un cosplay muy bien elaborado, seguro que ganaría el concurso de cosplayers que se celebrará en frente de la puerta de la entrada de la ciudad dentro de media hora.

Ese comentario a forma de halago llamó la atención de los que paseaban por la zona que enfocaron su mirada a Yuu-chan, entre los presentes algunos murmuraban cosas mientras veían su perfil en una tablet virtual (tecnología koro) y algunos empezaban a mostrar respeto e otros cierto miedo.

-¿Que pasa con la gente de esta ciudad? ¿A caso es raro que coma un bol de arroz blanco con salteado de verduras?

El camarero que le traía la cuenta se atrevió a romper el hielo.

-Son 50 Monumentos por la comida. Por cierto todos estamos tensos y dudosos ¿De casualidad eres la participante de los juegos de Destino llamada Yuu-chan?
-Ah, tome los 50 y si yo soy Yuu-chan ¿Es por eso que todos me teméis y respetáis?
-¿Como pretendes que no tengamos respeto o miedo con el simple hecho de estar presente en este mundo? A fin de cuentas eres la heredera del trono que dejó vacío tu madre Destrucción, por lo que es de esperar que cuando llegues a ser mayor de edad ocupes su trono y te sitúes en la alta esfera des de donde controlan todo ¿O pretendías renegar de tu herencia? Seguro que para los de arriba eres cono una piedra molesta dentro de su zapato por ser mestiza y ser hija de Destrucción.
-Realmente no sabía que yo podría algún día llegar a ocupar el lugar de mi difunta madre y menos pensar que soy una molestia para seres superiores a mí. Si realmente me querían muerta me podrían haber dejado en mi mundo que estaba a punto de explotar y yo al abismo de la muerte ¿Qué les empuja a hacer que participe en todo esto, con que finalidad? Cuando me encuentre con alguno de esos sujetos les daré un recital de preguntas.
-¿Eh? Entonces no sabias nada... la mayoría de edad en tu excepcional caso se da cuando cumples los 15, también existe una ley que impide el matarse entre entes o seres superiores a nosotros.
-Ya comprendí, yo tengo 15, ya los tenia cuando mi madre se suicido, así que oficialmente en este planeta soy mayor de edad y ya puedo ocupar el lugar de mi madre pese a no poseer ningún poder, tan solo la carga que representa ser mestiza y esta katana. Me tranquiliza saber que los de arriba no pueden matarme puede que me estén sometiendo a una serie de pruebas para ver si soy digna de ocupar el cargo que dejo vacío mi difunta madre y ser merecedora de llevar la katana que ella misma usó para matar a mi difunto padre.

Tras esa conversación y conseguir toda esa valiosa información se fue del lugar regresando hacia donde había entrado en aquella ciudad, al llegar ve que otros sujetos fuera de lugar y época coincidían en el mismo sitio, entre esas personas o cosa una cara le resultó familiar y de nuevo despertó su personalidad de chica buena e inocente a pocos metros de coincidir todos ya saludaba con la mano a la chica rubia alegre y feliz de ver a alguien conocido ella era Brittany Elleon.

En ese reencuentro ella se mostró más amigable tras ver la tarjeta de crédito de Yuu-chan, no paso mucho antes de que se unieran otros personajes un tanto peculiares y con ellos un sin fin de koros comerciantes rodeándolos, Yuu-chan no estaba acostumbrada al bullicio.

Yuu-chan se veía asfixiada rodeada de esos koro individuos y tantas miradas fijadas en ella y el resto de participantes, se dio cuenta de que Brittany se fue por un callejón y la perdió de vista por toda esa koro multitud que no la dejaban tranquila, su otra personalidad se activó en el peor momento.

-¡No pienso vender, comprar o intercambiar mis cosas!- Exclamó Yuu-chan cambiando su personalidad.

Yuu-chan gritó bien fuerte a la vez que le dio un ataque de nervios, desenfundó su katana y haciendo la técnica del corte de 180º rebanó a tres koro comerciantes con solo un ataque en lo que dura un parpadeo.

-¿¡Os ha quedado claro!?- Resaltó Yuu-chan rodeada de fiambres.

Yuu-chan aún permanecía en posición de ataque observando su alrededor como los koro se asustaron y entre gritos y llantos algunos huyan y otros solo se distanciaban de ella, los otros participantes la miraban cada cual de forma distinta, en ese caos la koro que daba las noticias llamada Sunsites vestía provocativa anunció la ganadora.

Yuu-chan aun enfurecida vio como una serie de sucesos inexplicables ocurrían mientras seguía sosteniendo su katana con sangre koro goteando al suelo.

Primero una nueva chica con un peluche parecía gustarle la sangre y luego cambió el chip pues se interesó por hacer amistad con Brittany la cual la rechazó, mientras ocurría eso se volvieron invisibles y la tercera chica estaba en cima de algo ascendiendo por uno de esos edificios tan altos dando el aviso de que nos largásemos que ella había hecho que fuéramos invisibles, había también el muchacho que aun no asimilaba la situación ni el lugar parecía más perdido que la propia Yuu-chan, luego por las paredes luminosas se veía una y otra vez la escena que protagonizó ella y tras todo eso los cadáveres de los koros al igual que la sangre del suelo se desvanecieron, los koros de alrededor actuaban con normalidad y la presentadora les dio una breve explicación.

-¿A quien pretende engañar?- Yuu-chan miró el filo de su katana aun con rastros de sangre koro. -Lo ocurrido fue real- Pensó ella mientras limpiaba su katana y la enfundaba.

-Yuu-chan ¿Vienes?- En su trance antes de oír eso otros hablaron pero no prestó mucha atención y afirmando con un ligero movimiento de cabeza se acercó al grupo que parecía liderar Brittany, luego esta soltó un grito mirando a tercera chica que seguía allí arriba.

-Lo ocurrido fue real, si no la tercera chica no estaría allí arriba y mi katana estaba manchada de sangre reciente, alguien cambió el Destino.- Murmuraba en voz baja Yuu-chan ya calmada y reflexionando sobre lo ocurrido.

Yuu-chan como siempre no comprendía nada, justo cuando se estaban reuniendo todos se fueron desvaneciendo incluido ella ¿Sería un capricho del destino? Eso pensaba ella muy confusa y algo asustada de que le fuera a pasar así que cerró los ojos y apretó fuerte las manos a su fiel katana.

Tras un destello y aun con los ojos cerrados no sentía nada ni escuchaba nada excepto una voz a la lejanía, una que le hizo derramar lagrimas y abrir de par en par sus ojos para ver que se encontraba en su hogar en su época.

-¿Mi casa? No es posible, fue destruida y quemada pero está intacta, parece que estoy sola ¿Dónde estarán el resto del grupo?

De repente la misma voz de antes se le metió en su mente y Yuu-chan se secó las lágrimas al oírla, esta vez se oía claro lo que decía.

-Mamá, ¿Cómo es que le hablas a mi mente? ¿A caso sigues viva?
-Je, mi pequeña, sabes bien que me suicide con el arma que sostienes en tus manos frente a ti ¿A caso ya no lo recordabas?
-¿Y porque está ocurriendo todo esto? ¿Qué sucedió?
-Verás no soy la única deidad, pero la mayoría me querían muerta y también querían muerto a Destino que lo controlaba todo.
-¿Entonces todo lo que he pasado ha sido por el capricho de Destino? y ahora que ni tú ni él estáis ¿Qué ocurrirá a las otras deidades y a mí?
-Ahora todos son libres y nadie es controlado en contra de su voluntad, además tú hija mía eres actualmente la semi-diosa de la Destrucción, tus poderes latentes se despertarán poco a poco.
-¿Yo soy ahora tu reemplazo? No quiero terminar siendo odiada y temida como te ocurrió a ti mamá. Tengo miedo.
-Tranquila hijita, como Destino ya no está y no hay nadie de su linaje para tomar su lugar eres libre de tomar la vida que quieras, recuerda que eres mitad humana, ser mestiza te otorga ciertas ventajas, no tienes obligaciones con nadie pero tampoco puedes renegar al hecho de ser llamada Destrucción.
-¿Que pasó con los demás?
-Aww, creo que fueron a sus respectivos hogares en sus respectivas épocas que es justo lo que te ocurrió a ti.
-¿Y los que maté?
-Esos fueron devueltos a su vida cotidiana olvidando los acontecimientos ocurridos.
-¿Crees que podría darse la ocasión de ver de nuevo a alguno de los participantes o de los que asesine?
-Eso depende de ti y de ellos. Por cierto te reconstruí la casa como compensación por lo mal que te lo hice pasar.
-Sabes bien que con eso y la explicación que me distes estando tú viva no compensa, pero es un principio.
-Yo me despido ya se me terminó el tiempo extra que me dieron para hablar contigo, nos veremos en la próxima vida, eso si no te des prisa en ello.
-Vale, mamá, viviré mi propia vida a mí manera, te prometo que estaré bien, pese a vivir sola nuevamente.
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por X_Raider el Vie Nov 27, 2015 2:28 pm

Una pieza más, la 11ª:

De nuevo Yuu-chan en contra de su voluntad fue arrastrada a otro mundo, esta vez más humano, apareció bajo un árbol en un parque céntrico de una ciudad grande, con grandes edificios y todo muy modernizado pero para ella era una ciudad futurista como otras que ya havia estado, el Sol aún no asomaba pero su luz ya hacia desaparecer el cielo negro de la noche, en ese lugar habían nuevos personajes tan extravagantes como todos los que ha ido conociendo hasta el momento, mirándose el torso se dio cuenta de que tenia unos dibujos y letras que antes no estaban en ellas ponía su nombre en número 11 las siglas EER y dos alas una a cada lado.

-¿En que lío me han metido esta vez?- Se preguntaba en voz baja viendo como algunos peleaban, otros discutían y alguna cara familiar.

Estaba la koro presentadora Sunsites de tamaño gigantesco peleando contra un chico con alas pero un tipo lo detuvo mostrando lo que el llamó Lanza infernal divina tamaño XXL, acto seguido apareció un símbolo en el cielo.

Del símbolo sale rápidamente una enorme lanza forjada de lava e envuelta en llamas que intercepta el ataque del chico con alas a tiempo y cae con fuerza en el parque cerca de Yuu-chan que metió su katana dentro de la lanza hasta que esta se desvaneció causando un cráter fundido, un aire caldeado y el kimono de Yuu-chan con agujeros por las llamas, también tenia algunas severas quemaduras en su piel pero seguía en pie.

-Este poder de fuego es fenomenal para mí colección. ¡Eh hombre paloma! Deja al tipo ese en paz que está que arde y atácame con todas tus fuerzas, con tu ataque más letal! Eso si es que puedes...- Yuu-chan de vuelta a su personalidad mala y codiciosa se mostraba receptiva a aprovechar la oportunidad para conseguir nuevos poderes para su katana.

En eso que una chica morena se deshizo de la gigante molesta presentadora koro, esta al parecer manejaba rayos, por otro lado el de las alas atacó a Yuu-chan con un mini huracán, otro poder más almacenado, él y el otro que controlaba el fuego sin saber como terminaron ko pero una parte de un edificio se derrumbase detrás de Yuu-chan pronosticaba que las peleas no habían terminado.

Alguien que havia sido pasado por alto empezó a llamarle la atención a Yuu-chan, un tipo de más de 30 años algo gordo con chándal desmejorado en aspecto físico, con una imponente cicatriz en su cráneo no parecía importarle nada excepto la propia Yuu-chan.

Yuu-chan con quemaduras, heridas, cicatrices, despeinada y con su kimono sucio y roto cambia de objetivo y apunta a ese sujeto, no duda ni un instante en echarse encima de él, lamentablemente debido a su estado físico no es que fuera muy rápida haciendo muy previsibles sus toscos y torpes movimientos.

-¡Eh! Ya basta, no soy tu enemigo, más bien tú compañero.- Avisaba ese tipo evitando los ataques moviéndose a un lado o a otro sin mucho esfuerzo.

-¡Ignorante, tu forma de hablar es irritante!- Gritaba ya con pocas fuerzas mientras intentaba asestar algún golpe. -No quiero otro compañero, la última vez que tuve uno lo maté.- Dijo Yuu-chan derramando una lágrima recordando a Noel y poniendo una cara de impotencia.

Tras seguir así por unos pocos minutos más Yuu-chan cayó agotada de rodillas al suelo sudando agarrándose a su katana que la clavó en el suelo agrietando la losa donde la inserto.

-Verás, mí nombre es Décimo, vengo de Nexus, mí verdadera misión es reuniros a todos y en serio creí que lo había logrado, "él" me envió aquí y me dijo que viniese por ti, tengo que llevarte junto a los otros nueve, al fin de cuentas tú Yuu-chan ya formas parte del EER y eres la número 11.- Explicó en un tono relajado agachándose para ponerse a la altura de la joven chica.

-¿Que dices? ¿Todo esto es obra de "él"? Yo... yo no entiendo de que me hablas.- Yuu-chan estaba claramente confusa pero Décimo no parecía estar engañándola.

-¿Quieres ver una prueba de nuestra unión? En tu torso puedo leer las siglas EER, tu nombre, el número del mundo al que procedes y dos alas a lado y lado, un bonito tatuaje que compartimos todos los miembros, observa.- Décimo se saca la parte de arriba del chándal mostrando su panza y el mismo tatuaje con las diferencias del nombre y número, incluso situado en el mismo lugar. -¿Ves? Somos compañeros, si tú quieres dame la mano y nos tele transportaremos en mí mundo, donde se cruzan todas las historias.- Décimo le ofrece la mano derecha y se mantiene a la espera.

Yuu-chan se mira en su piel y evidentemente ahí estaba ese tatuajes que ni ella recordaba en que momento apareció, luego miró a Décimo viendo que este le ofrecía la mano ella respondió. -Antes de irnos dime, ¿Qué es el EER? ¿Quién es "él" ¿Y porque yo soy la onceava?- La joven estaba llena de dudas que necesitaban una inmediata respuesta y ese tipo obeso parecía saber todo.

-Ah... vale ¿Por donde podría empezar a contarte?- Décimo le susurró todo acerca de su mundo, de los otros nueve, de EER, de "él" y finalmente de la cruda realidad en la cual estaban.

-¡No, no, no, no! ¡Me niego a aceptar esas verdades! ¿Eso es lo que somos, eso es lo que es todo lo que nos rodea? ¡Inaceptable, me niego a "él"! Si tengo la oportunidad de verlo....

-¿Si tienes la oportunidad?, ya te lo dije todo, actualmente es imposible, "él" maneja los hilos des de la realidad, no conozco de medio alguno para llegar a "él" y como dije solo se comunica conmigo. Es cruel, lo sé pero quizá algún día logremos ser algo más que lo que somos.- Décimo corta la abnegación de su nueva compañera cuando esta se encuentra en un estado emocional critico.

-No es justo...- Yuu-chan derrama más lágrimas y aprieta con fuerza y rabia el mango de su katana. -Acepto ya que no tengo opción alguna, juntos puede que encontremos el modo de....- La chica ya no le salían las palabras.

Finalmente Décimo puso su mano sobre el hombro izquierdo de Yuu-chan y ambos desaparecieron, a partir de aquí la historia sigue en EER Cáp. 22.


Yuu-Chan regresará como nº11 en EER


Última edición por X_Raider el Lun Dic 14, 2015 5:22 am, editado 1 vez
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

Mensaje por korowizard el Dom Nov 29, 2015 5:01 am

No había visto esto...
Que buena historia Raider, te superaste mucho. Justo esta semana andaba leyendo tus primeras historias, y se nota muchísimo la mejora en la redacción e incluso las ideas. Además que trata de Yuu-chan que es un personaje que todos apreciaron desde su creación.
Creo que la parte "extraída" del Rol Social no era necesaria xD siempre pensé que en los roles suceden cosas vagas y fantasiosas en realidades paralelas y no repercuten en sus respectivos mundos :/
Pero en fin, buenos recuerdos, ese fue uno de los Roles que sí tuvo final. Smile


Para terminar, el Koromago recomienda esto a los usuarios del foro a darse una pasada. Smile
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Re: nº11 Yuu-Chan la 11vª

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