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Anonymus eXecutor Cap02

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Anonymus eXecutor Cap02

Mensaje por epiman157 el Miér Ene 13, 2016 9:17 pm

Anonymus eXecutor Cap02
El Nuevo Centro de Operaciones

Parte 1
Spoiler:

Lunes 9 de Mayo, 6:00am, Preparatoria Vega. Pese al incidente del “Cheater” dentro del mundo de “Hunter Aventure”, Dark, junto con Inett y Tobi, habían conseguido levantarse temprano para llegar a la hora acordada con María; sin embargo era inevitable que se les notara la fatiga en sus rostros. Incluso a Dark, pese a que intentaba mantener su serio semblante de siempre, sentía como de vez en cuando sus ojos inconscientemente se le cerraban. De pronto, y mientras deambulaban por los pasillos vacíos, Inett no soportó más la fatiga y se desplomó adormilada justo hacia Dark.
 
—¡Oye! ¡Ten más cuidado! —la reprendió Dark mientras la sostenía.
 
—¡Oh! ¡Perdón, perdón, Dark! —se disculpó Inett— Es que anoche me acosté un poco muy muy tarde … Jeje… —con una cándida sonrisa.
 
—Por cierto Inett —mirándola ahora con suspicacia—, ¿hasta qué hora te quedaste anoche dentro de ese juego?
 
—Bueno yo… —juntando y separando la punta de sus índices apenada.
 
—Déjala tranquila Dark —intervino ahora Tobi, notándosele también algo adormilado—. Admite que si Inett no se hubiera caído encima tuyo, tú te hubieras quedado dormido primero.
 
—Ok —le contestó con parsimonia.
 
En seguida llegaron frente a la puerta de su aula, el 2-C, y en donde ya se encontraban María y Miyuki. Los ojos de la joven sirvienta se veían sumamente ojerosos, incluso a través de sus gafas; mientras que encontraste su ama se encontraba profundamente dormida, envuelta en una abrigadora cobija, y acomodada a un lado de la puerta de ingreso al aula.
 
—Ohayou mina-sama(1) —les saludo Miyuki.
 
—¿Y qué rayos pasó con Königin? —le preguntó de inmediato Dark.
 
—Justo lo que me temía, Abadón-sama: me fue imposible despertar a María-sama esta mañana, así que no me quedó más remedio que vestirla, y traerla a cuestas de esta manera mientras que aún dormía…
 
Pese a que ya todos los convocados se habían presentado María continuaba profundamente dormida.
 
—No… —dijo de pronto María aún entre sueños— Perdóname por favor Miyuki… ¡Te juro que fue un accidente!
 
—¿Y eso? —preguntó Tobi.
 
—Bueno Tobi-kun —le respondió la sirvienta—, María-sama a veces suele hablar dormida. Mmm, y al parecer hizo algo inapropiado dentro de sus sueños…
 
—Je, je, je… —riéndose ahora maliciosamente María, todavía dormida.
 
—Definitivamente María-sama hizo algo inapropiado dentro de sus sueños —afirmó con suspicacia Miyuki.
 
Y entonces y de improviso María despertó.
 
—¿Do… Dónde estoy? —abriendo sus ojos con pereza.
 
—En la escuela María-sama —le respondió Miyuki—. ¿Recuerda su cita con Abadón-sama y compañía?
 
—¿Qué, era hoy? —mientras frotaba sus ojos para desperezarse.
 
—¿Por qué esta escena no me sorprende? —comentó Dark con sarcasmo.
 
—Bueno —dijo de inmediato María ya completamente lúcida—, ¿estamos ya todos aquí, no? Pues el lugar que quiero mostrarles es un viejo sótano que encontré el otro día debajo del estacionamiento de profesores. Así que… oooh —bostezando—, ¡vamos para allá de inmediato!… oooh… —volviendo a bostezar.
 
 
*****
 
A un lado del estacionamiento de profesores de la escuela había una discreta escalera que descendía hacia un sótano con un breve pasillo, y al final del cual se hallaba una ancha puerta doble que daba ingreso a un viejo almacén lleno de cajas. Todo el grupo se introdujo hasta este lugar.
 
—Encontramos este lugar la semana pasada mientras merodeábamos por esta escuela —contaba María.
 
—Hai —intervino enseguida Miyuki—. Inicialmente sólo lo utilizábamos como escondite provisional en contra de Abadón-sama, sin embargo justamente gracias a eso pudimos darnos cuenta de que este lugar es sumamente conveniente para instalar un centro de operaciones, y la razón se encuentra justo detrás de ese viejo muro —señalando hacia el fondo del recinto.
 
En aquel sitio, una porción de la pared del almacén había sido demolida de alguna forma, dejando libre una especie de ingreso, y el cual había sido ocultado muy bien por un conjunto de cajas apiladas delante de este. En seguida la curiosidad les ganó a todos, y tras retirar las cajas para despejar el camino, se encontraron que justo allí había otra puerta doble, sólo que esta era de metal, muy vieja y completamente oxidada. Esta puerta al parecer en algún momento habría contado con algún sofisticado mecanismo de sellado, pero se notaba que este había quedado inservible hacía ya varios años, por lo que sólo bastaba con empujarla para abrirla. Cuando los chicos la abrieron, encontraron entonces una oscura y muy ancha escalera que descendía hasta donde no daba la mirada.
 
—Yo descubrí esta puerta por casualidad luego de golpear aquella pared —contaba María.
 
—¿Entonces fuiste tú quien hizo ese agujero? —le preguntó Dark.
 
—Bueno sí, fue un accidente: había un anuncio que decía “No perforar”, y pues yo… ¿Por qué tengo que darte explicaciones a ti, plebeyo insolente, cretino y degenerado?… La cosa es que encontré este sitio y punto.
 
Dark la miró con suspicacia…
 
—Lo que sucede, Abadón-sama —explicó Miyuki—, es que incluso desde muy niña, María-sama ha sufrido del llamado “Complejo de Pandora”.
 
—¿“Complejo de Pandora”? —preguntó Inett.
 
—Hai, verá Inett-sama —le aclaró Miyuki—, según cuenta una antigua leyenda, en los tiempos mitológicos existió una niña muy parecida a María-sama: una niña alegre y llena de vida, y no obstante también sumamente curiosa e impulsiva. Un día en el que esta niña se encontraba sola, jugando muy cerca de un antiguo templo, su curiosidad la llevó a ingresar al interior de este y a acercarse a su altar principal, sin que nadie lograra verla. Una vez allí, la niña se topó con una extraña caja que decía de forma muy clara y explícita: “NO ABRIR”. Sin embargo dicha advertencia antes de disuadirla a retirarse, lo único que consiguió fue estimular más y más la curiosidad de la niña, despertando así cada vez más y más el deseo de abrir aquella caja y ver su interior; por lo que al final y sin más reparos, la tomó y la abrió.
 
”En cuanto la niña abrió la caja, todos los males, enfermedades y calamidades del mundo que se encontraban allí encerradas fueron liberadas de inmediato para atormentar a la humanidad. En seguida, toda la gente del pueblo fue hacia el templo, y en cuanto llegaron allí encontraron a la niña junto con aquella caja completamente abierta: “Tú, niña, ¿sabes quién abrió esa caja?”, le preguntaron de inmediato la gente del pueblo con suma seriedad y enojo. “Pues yo… No sé…”, respondió la niña con suma candidez e inocencia en su mirada. “¿Y tú quién eres?”, le preguntaron a continuación con suspicacia. “¿Yo?… Me llamo Pandora(2)…”, respondió la niña con sumo nerviosismo. Y desde entonces, se conoce como “Complejo de Pandora”, a la manía de ser incapaz de hacer una cosa justo cuando te dicen que no la hagas.
 
—¿Y por qué no me sorprende escuchar eso de Königin? —comentó Dark.
 



Notas:

1. “Buenos días a todos” en japonés formal.
2. Esta es una reinterpretación personal del personaje sobre el mito griego de Pandora, a favor del punto que pretende establecer. Incluso la versión más famosa de esta historia también es sólo una reinterpretación, pues en el mito original de Pandora, ella abre una urna o jarrón y no una caja como muchos suponen. La figura de la caja se incorporó recién al relato durante la época del renacimiento.

Parte 2
Spoiler:

—¿Y bien qué opinan? —preguntó María una vez que todos bajaron hasta el final de aquellas oscuras escaleras.
 
Aquel lugar lucía como la sección de un amplio túnel que continuaba por mucho, tanto por el frente como por detrás de ellos. A pesar de que todos se habían agenciado de linternas, los extremos de aquel túnel se perdían en la profunda oscuridad, por lo que era imposible determinar su longitud.
 
—La verdad es que yo ya sabía acerca de este lugar, Königin —le dijo Dark, mientras que al igual que el resto iluminaba los rincones de aquel túnel para intentar contemplarlo con mayor claridad—, y entiendo por qué piensas que este es un buen lugar para montar un centro de operaciones…
 
”Según tengo entendido, durante el Segundo Armagedón el ejército marciano construyó un sistema de túneles por debajo de toda la colonia, esto luego de que la resistencia se replegó hacia esta ciudad tras la caída de Nueva Cydonia. Su idea era la de utilizarlos para resistir a una potencial invasión de parte de los jovianos y los saturninos, movilizando tropas y artillería, y evacuando y dando refugio a los civiles. Aunque en su momento esto era todo un complejo sistema de túneles y galerías pensado para eso, en la actualidad la mayoría de toda esa estructura ha pasado a formar parte o del alcantarillado o de las distintas rutas del metro de la ciudad.
 
”Sin embargo no me sorprende que una rama de aquella red pase justo por debajo de esta escuela. Hace 100 años este viejo almacén debió fungir como parte de las vías de evacuación en caso de iniciarse una batalla en medio de la ciudad. Supongo que después de que la guerra acabó, dicho túnel se volvió completamente inútil, así que simplemente sellaron su entrada, quedando así abandonado y sepultado.
 
—Sí —intervino ahora Tobi—, recuerdo que algo de eso hablamos en la clase de la profesora Vallejos el otro día.
 
—Justamente por eso es perfecto para un centro de operaciones —dijo María—, nadie sabe de la existencia de este lugar, excepto nosotros.
 
—Me temo que eso no es del todo cierto, María-sama —replicó Miyuki—, pues cuando le pregunte a Vallejos-sensei al respecto, ella me comentó que hace algunos años este lugar fue utilizado como guarida por un grupo de pandilleros adolescentes. Al parecer hace como unos cuatro o cinco años atrás, esta escuela tuvo muy serios problemas de esa índole, y por lo cual estuvieron a punto de cerrarla. Supongo que fue después de eso que pusieron ese muro de concreto para bloquear la entrada… Como sea, Vallejos-sensei no quiso hablarme más al respecto, al parecer ese tema es un tabú para esta escuela.
 
—Creo que también he escuchado algo de eso —añadió Dark—, al parecer lo llaman “los tres años de oscuridad de la preparatoria Vega”. Aunque todo lo que he oído en estos dos últimos años de los alumnos de grados superiores, parece más sacado de una película de horror o de un creepypasta que de una historia coherente. Según dicen estos rumores había una “mujer demonio” que controlaba a los pandilleros, y a la cual incluso estos le temían, pues al parecer esta poseía una biblia negra con el poder de invocar demonios con tentáculos durante la noche de walpurgis tras efectuar sacrificios de vírgenes y otros complicados rituales de magia negra(1), y entre varias tonterías de ese tipo… No me sorprendería para nada que este lugar sea el epicentro de todas esas historias tan absurdas… —mientras que con su linterna alumbraba hacia los muros, revelando todo tipo de pintas hechas con aerosol por los mencionados pandilleros, y lo cual igualmente todos los demás imitaron.
 
Por su estado de abandono, y por la sobre escritura encima de muchas de estas, todas aquellas pintas se encontraban ilegibles, sin embargo era fácil diferenciar muchos de los improperios y palabras soeces que contenían.
 
—Sí —añadió ahora Tobi—, recuerdo a mi hermana comentar algo a cerca de eso. Aquel tiempo también fue justo su época de estudiante en esta escuela.
 
—¡Oh! ¿Gina estudió también aquí, Tobi? —le preguntó Inett.
 
—Sí —le respondió él—, aunque no suele hablar mucho sobre esos días, y la verdad es que no la culpo. En aquel tiempo nuestros padres estaban en pleno proceso de divorcio, así que en realidad esos no son recuerdos muy agradables que digamos. Pero lo que sí recuerdo de esa época, es que Gina no sólo solía pasar todo el día fuera de casa, sino que además solía llegar muy tarde por la noche. Supongo que esa también fue su etapa de rebeldía, y que si ahora no quiere hablar de eso, es porque no quiere que yo copie su “mal ejemplo”. Como sea, Gina guarda también mucho misterio alrededor de sus años de preparatoria…
 
En eso Tobi, accidentalmente iluminó hacia un muro, y en donde habían unas inusuales pintas perfectamente conservadas, y lo que permitía leer en estas cosas como: “Gina, la mujer que derrotó a 100 demonios con una sola mano”, “Una eternidad en el tártaro es mil veces mejor que un segundo en las manos de Gina”, “Arrodíllense ante Gina o sufran el dolor de un millón de muertes”, y otras tantas cosas similares a estas, todas estas escritas con letras rojas con un evidente efecto de sangre escurriéndoseles. En cuanto Tobi vio esto se quedó petrificado por la sorpresa. Sin embargo de inmediato Dark, en cuanto también se percató de estas pintas, jaló a Tobi hacia su lado para que este no continuara iluminando a aquel muro, lo que evitó que alguien más viera dichas pintas.
 
—Yo no vi nada raro, ¿y tú? —le preguntó Dark a Tobi con seriedad.
 
—Pues yo tampoco… —le respondió de inmediato él.
 
En eso un fuerte estruendo estremeció todo aquel recinto distrayendo la atención de todos.
 
—¿Qué fue eso? —preguntó Inett algo sobresaltada.
 
—El tren de las 6:30 am de la línea 6B que acaba de salir de la estación del metro cercana a la escuela —le respondió Dark mirando la hora en su linker.
 
—¿Y tú como rayos estás tan seguro de eso? —le preguntó María.
 
—Desde hace años se me hizo costumbre memorizar todos los itinerarios y las rutas de las diferentes líneas del metro de la ciudad —respondió Dark.
 
—¿Ah? ¿Y quién gastaría tiempo en hacer algo tan estúpido como eso? —comentó María.
 
—Ahora que recuerdo —intervino Tobi—, de niños solíamos jugar junto con el Maestro Wirm a adivinar las rutas y horarios de los trenes del metro. ¡Sí!, y justamente para eso era que primero tenías que memorizártelas.
 
—Sí, recuerdo eso —comentó Dark con parsimonia—; pero si yo aún lo hago, es simplemente por si tengo que planear una distracción o una ruta de escape en caso de un intempestivo ataque enemigo. Igualmente este lugar para mí no tiene valor más allá de eso. Aunque a decir verdad entiendo el por qué quieres aprovechar este espacio para instalar tu centro de operaciones aquí, Königin —le dijo ahora a María—; sin embargo eso también me hace preguntarte ahora: ¿cómo piensas justificar delante de la escuela el que utilicemos el almacén ese por dónde se ingresa hasta aquí?
 
—Pues sencillo —le respondió María—: pienso solicitar este lugar como espacio para fundar un nuevo club escolar. Incluso aquí mismo tengo la solicitud para ello. Sólo hace falta que todos la firmemos, se la dejemos al consejo de estudiantes para su aprobación, ¡y listo!… Las cosas no pueden ser más sencillas que eso, jeje…
 
—¡Un club escolar! —exclamó de pronto Inett muy animosa— ¡Oh! ¡ESO SUENA SÚPER SÚPER MARAVILLOSO!
 
—Sí… —le dijo de inmediato María— Pero no te entusiasmes demasiado, chica venusina. Mi idea en sí no es la de formar un club para perder el tiempo jugando u otras cosas por el estilo, sino que simplemente utilizar eso como excusa para poder reunirnos de manera libre y sin que nadie sospeche acerca de nuestras actividades… ¿Lo ven?, tengo todo arreglado… Jeje… ¿Acaso no soy brillante? —llena de jactancia.
 
—¿Un club escolar?… Ja… —comentó a continuación Dark con sarcasmo— ¿Qué sigue? ¿Sentarnos todos juntos con “sonrisas tiernas”, y dedicarnos a comer pastel y a tomar té alegremente todos los días(2)?…
 
—¡Oh! ¡Yo traje algo de pastel! —dijo de inmediato Inett muy alegremente mientras sacaba de su maleta un recipiente con el mencionado pastel.
 
—Yo traje algo de té caliente con el que podemos acompañar el pastel —añadió inmediatamente Miyuki.
 
—¡Eso es excelente! —las secundó María con entusiasmo— Y justo que yo todavía no he desayunado…
 
—Creo que mejor me quedo callado… —se expresó Dark con desgano.
 
—A mí también me parece buena la idea de María —intervino también Tobi—. Sin embargo, María, Miyuki —les dijo ahora con discrepancia—, creo que debo hacerles saber que en esta escuela las cosas no funcionan así de sencillo como ustedes piensan, pues quien aprueba la designación de las aulas y otros espacios para las actividades extracurriculares, así como la formación de nuevos clubes y el presupuesto para los mismos es directamente el consejo de estudiantes.
 
—¿Ah? —se extrañó María— ¿Y qué quieres decir con eso, chico nerd?
 
—Que la formación de ese nuevo club que dices —le respondió Dark con sarcasmo—, se aprueba o se desaprueba por mero deseo y/o capricho de nada más y nada menos que de nuestra amiga más querida en esta escuela…
 
—Heather Lawrence —terminó de explicar Tobi—, la actual presidenta del consejo de estudiantes.
 
—¿Ah? ¿Y quién es esa tal “Heather” que dices? —repreguntó María.
 
—Si no me equivoco María-sama —le respondió Miyuki—, Lawrence-sama es la señorita de cabellos rubios que conoció el otro día en el baño, y con la cual según tengo entendido, usted tuvo un intercambio de palabras poco amistoso.
 
—Ah sí, ya me acordé de esa bruja rubia… —se expresó María con desdén— Y ahora que recuerdo también tengo cuentas pendientes que arreglar con ella… Como sea, más le vale que no se atreva a oponerse a mis planes, o de lo contrario será mucho peor para ella…
 
—Ten mucho cuidado con Púrpura, Königin —le dijo Dark—. Si fuera tan fácil deshacerse de ella, créeme que yo ya me hubiera encargado de hacer eso hace mucho tiempo.
 
—¿“Púrpura”? —dijo María— Ja, supongo que te refieres a esa rubia descerebrada de piernas largas… Como sea, si ustedes tienen miedo de enfrentarla, ese no es mi problema… ¡Yo la haré puré si se atreve a meterse conmigo!
 
—¡Oh no no, María! —le dijo ahora Inett— ¡Heather puede ser muy muy malvada si se lo propone! ¡María también puede salir muy muy lastimada si busca enfrentarse con ella!
 
—Puede que Abadón-sama e Inett-sama estén en lo correcto, María-sama —le advirtió Miyuki—. El tipo de Psy que mana de Lawrence-sama es sumamente hostil y peligroso, por lo que no creo que sea recomendable un enfrentamiento directo en contra de alguien así, al menos no ahora que todos intentamos que nuestras actividades pasen desapercibidas. Además le recuerdo que en estos momentos el objetivo general de nuestra alianza es el de luchar contra Millenium, por lo que no considero prudente perder el tiempo en conflictos menores que nada tienen que ver con nuestro objetivo principal.
 
—Sí, tal vez tengas razón en eso Miyuki —reflexionó María.

Notas:

1. Referencia a “Bible Black”. Tal vez la franquicia de erogames y animes del género hentai más famosa del mundo.
2. Estereotipo moe de las romcom (comedia romántica) de vida escolar japonesas.

Parte 3
Spoiler:

Almacén bajo el estacionamiento de la preparatoria Vega, 6:50am. Después de culminar con su inspección, María no sólo guió al grupo de vuelta hacia este lugar, sino que convocó también a una reunión con los que presuntamente integrarían su nuevo club. Para esto, y con la ayuda de Miyuki, improvisó una mesa de reuniones con un par de planchas de madera que encontró dentro del almacén junto con un grupo de cajas apiladas como soportes, e igualmente otro grupo de cajas sirvieron como sillas para sentarse a esta mesa.
 
—Muy bien —empezó tomando la palabra María—, empecemos por definir el objetivo de nuestro club y los cargos que cada uno va a tener dentro de este. Esto para llenar de una vez esta tonta solicitud y presentarla.
 
—Está bien Königin —la interrumpió Dark—. Asumiendo por un segundo que estoy de acuerdo con esta estupidez del club escolar, cosa que no recuerdo haber dicho, y sólo por curiosidad, dime: ¿qué clase de nombre tienes en mente para tu club?
 
—Ah bueno —le respondió María—, eso lo estuve pensando por un muy largo rato, sin encontrar algo que me convenciera, ni mucho menos me dejara satisfecha, hasta que por fin creo que encontré el nombre más adecuado para ponerle a nuestro club… Jejeje… —haciendo una pausa—: “El Club de Hacking Antiterrorista”.
 
—¿“Club de Hacking Antiterrorista”? No sé por qué, pero me temo que esto va de mal en peor… —sobándose las sienes como si estuviera sufriendo de una jaqueca.
 
—¿De qué hablas Abadón? —replicó María— ¡El nombre es más que perfecto! Frente a todos formamos un club pensado para prevenir actividades terroristas de hackers enemigos en contra de esta escuela, mientras que en realidad hacemos todo lo contrario, planeando actividades terroristas en contra de Millenium. ¡Es el camuflaje perfecto! ¡Jamás nadie sospechará de nosotros!
 
—Sí claro —añadió Dark—, eso es casi tan buena idea como poner un letrero en la puerta de esta escuela diciendo: “Aquí no hay hackers terroristas planeando objetivos en contra de Millenium”… Definitivamente con algo como eso, los Jägers jamás se acercarán por aquí…
 
—¡Excelente Abadón! —le contestó María— ¡Veo que ya lo estás entendiendo!
 
—Lo decía con sarcasmo, ¿sabes Königin? —con desgano.
 
—Descuide Abadón-sama —intervino Miyuki—, aunque entiendo sus suspicacias hacia el plan de María-sama, lo cierto es que no estamos siendo más obvios de lo que ya somos, es decir, Millenium ya sabe que Inett-sama se encuentra en esta escuela, y que todos nosotros estamos vinculados de una forma u otra con “El Ángel del Apocalipsis”. Es por eso que en realidad no importa lo poco discreto que sea la denominación que elija María-sama para el club que pretende formar, sino más bien, lo que realmente importa son los recursos de contramedidas que podamos implementar en este lugar para defendernos de los Jäger en caso de que suframos un ataque aquí. Justamente por eso fui yo misma quien le sugirió a María-sama utilizar este lugar, pues como usted mismo dijo, Abadón-sama, estos túneles fueron inicialmente construidos con el propósito de defender a esta ciudad de un ataque enemigo, así que no debe ser difícil adaptarlos para un propósito similar pero a una escala más pequeña, muy parecido a lo que esos pandilleros hicieron en su momento.
 
—Muy bien Shinouji —le contestó Dark con seriedad—, le daré el beneficio de la duda a ese plan tan descabellado mientras lo implementan. No creo que después de las cosas que acabo de escuchar esto se pueda poner peor.
 
—Arigatou Abadón-sama —haciéndole una reverencia respetuosa.
 
—Este —intervino ahora tímidamente Inett—, hay una cosa que no entiendo: ¿somos hackers terroristas o antiterroristas?, ¿somos los chicos buenos o los chicos malos?, ¿qué se supone que somos?…
 
—Bueno —le respondió en seguida María—, yo no diría necesariamente que somos unos hackers de “Sombrero Blanco” pero tampoco somos unos de “Sombrero Negro”, así que más bien diría que somos hackers de “Sombrero Gris”…
 
—¿“Sombreros”? —preguntó extrañada Inett.
 
—Esa es una antigua designación dada a los hackers según sus objetivos —le explicó Dark—: los “Sombreros Negros” o “Black-Hats”, son hackers que se dedican a romper las leyes y a hacer daño a otros sólo para buscar su propio beneficio o por simple malicia; mientras que los “Sombreros Blancos” o “White Hats”, son hacker que trabajan de parte de la ley justamente deteniendo las acciones maliciosas de los “Black-Hats”. Nosotros no trabajamos de parte de las autoridades y hacemos muchas cosas políticamente incorrectas, así que no podemos ser unos “White-Hats”; sin embargo tampoco actuamos guiados por nuestra propia ambición ni malicia como lo hacen los “Black-Hats”; así que como dice Königin, la etiqueta más apropiada para nosotros es la de unos “Sombreros Grises” o “Grey-Hats”. Es decir que nosotros hacemos lo que tenemos que hacer sin importarnos si eso está bien para las autoridades, o si es políticamente correcto o no.
 
—Mmmm… —meditó en voz alta Inett— ¿Hackers de “Sombrero Blanco”?, ¿de “Sombrero Negro”?, ¿de “Sombrero Gris”?… ¡Oh! ¡Ya lo tengo! —añadió con entusiasmo— Que tal si mejor nos hacemos llamar entonces: ¡“Hackers Sombrero de Paja”!(1)
 
—Eso jamás pasará —intervino de inmediato Dark con suma seriedad—, al menos no mientras yo esté aquí presente. Para tal caso, el nombre propuesto por María me parece mucho menos ridículo.
 
—¿Y qué tal si simplemente lo dejamos como “Club de Hacking”? —intervino ahora Tobi— Creo que un nombre así es mucho más sobrio, y por mucho más apropiado para nosotros.
 
—Yo estoy de acuerdo con la propuesta de Tobi-kun —dijo Miyuki.
 
—Yo también —dijo también Dark—, al menos es mucho menos ridículo que los dos anteriores.
 
—Bien —prosiguió María—, siendo entonces 3 de 5 creo que el nombre propuesto por el chico nerd queda aprobado —mientras escribía esto en el papel de la solicitud—. Entonces el siguiente punto es la asignación de posiciones y responsabilidades de los integrantes. Según dice aquí, necesitamos cinco miembros como mínimo para que nuestra solicitud sea válida.
 
”El primer espacio a llenar es el de presidente del Club, y dado que todo esto fue idea mía desde el principio, yo misma me postulo como presidenta. ¿Alguna objeción? —mirando en seguida a todos los presentes en busca de algún gesto negativo; sin embargo, antes bien todos se limitaron a mantenerse en silencio de forma sonriente, lo cual ella interpretó como una señal de aprobación.
 
”¿Abadón? —deteniéndose a mirarlo muy seriamente por unos minutos, dado que él había sido el único que se había mantenido de brazos cruzados con total indiferencia.
 
—A mí me da igual… —le respondió Dark con mucha parsimonia.
 
—¡Excelente! —exclamó María con mucha alegría— ¡Entonces eso también queda aprobado! —mientras continuaba escribiendo y llenando la solicitud.
 
”En segundo lugar hay que asignar a un vicepresidente. Para eso propongo a Miyuki, pues entre los presentes creo que ella es la única capaz de desempeñar ese cargo…
 
—Es mi impresión —comentó Dark enseguida con algo de sarcasmo—, o antes de que si quiera esta cosa comience a existir, ¿ya estamos recurriendo al nepotismo, Königin?
 
—¿De qué hablas Abadón? —replicó María— Miyuki es la única aquí que sirve para el puesto, es decir: tú eres un psicópata degenerado; ella —señalándola a Inett— una completa cabeza hueca, y él —señalándolo a Tobi— simplemente es idiota…
 
—¿Eh, “idiota”?… —exclamó espontáneamente Tobi, desconcertado por el comentario de María. Por otra parte Inett ni siquiera se inmutó (andaba distraída en ese momento para variar).
 
—De verdad que su voto de confianza me alaga en gran manera, María-sama —le dijo entonces Miyuki—; sin embargo creo que me voy a ver en la penosa obligación de rechazar el nombramiento. Tal y como Abadón-sama acotó, usted está demostrando demasiada parcialidad en sus decisiones, y me temo que eso a la larga puede resultar negativo para nuestra recién formada alianza.
 
—Supongo que tienes razón en eso Miyuki —le dijo muy seriamente María—. Está bien, dejaré ese puesto vacante, hasta que decida quién aparte de ti es más apropiado para el cargo. Sin embargo entonces te pediré que tú seas nuestra tesorera, pues yo igualmente te necesito en un puesto de confianza.
 
—Aaah —suspiró con resignación Miyuki—, supongo que eso sería casi lo mismo que hago ahora vigilando que usted, María-sama, no se gaste nuestro presupuesto mensual en cosas poco provechosas… Muy bien, creo que puedo aceptar ese puesto sin problemas.
 
—¡Exelente! —volvió a sonreír María— Gracias por estar de acuerdo Miyuki.
 
—Por cierto Shinouji —le preguntó ahora Dark—: ¿sólo me parece, o tú no sabías nada acerca de esto?
 
—Lo cierto Abadón-sama —le respondió Miyuki—, es que María-sama ha tenido ese documento en blanco durante todo el fin de semana. La verdad es que no me sorprendería que ella este improvisando todo esto sobre la marcha en este momento…
 
—Bien, entonces ahora tú chica venusina, —continuó María con Inett—, serás la vocal del club.
 
—¿Eh, “Vocal”? —dijo Inett algo afligida— Pero María, yo no soy muy muy buena para hablar en público. La verdad es que siempre me dan muchos muchos nervios cuando estoy frente a extraños…
 
—No te preocupes por eso, chica venusina —le contestó María—, eso es sólo para ponerlo en el papel. Lo cierto es que en realidad tengo pensado usarte como “la mascota del club”, o algo así; es decir como una simple imagen publicitaria creada para atraer las miradas del público, y así ganarnos su simpatía y apoyo hacia nuestra causa.
 
—¿Pero?… —aún más afligida Inett.
 
—María-sama —la reprendió Miyuki—, ¿no cree que se está excediendo un poco con Inett-sama?
 
—Está bien… —añadió María— Mira chica venusina —acercándosele a Inett, colocando su mano sobre el hombro derecho de ella, y desprendiendo elocuencia y carisma en sus palabras—, aunque no lo parezca, ese no sólo es un puesto trascendental y de suma importancia para nuestra organización y sus objetivos, sino que tú y únicamente tú cuentas con el talento para desenvolverte apropiadamente en esa posición, por lo que te necesitamos allí.
 
—¡Oh! No me imaginaba que eso era tan tan importante —dijo Inett sorprendida.
 
—Entonces chica venusina, ¿puedo contar contigo? —María parecía reclutadora de las fuerzas armadas.
 
—Sí —respondió Inett tímidamente y sintiendo el “peso de la responsabilidad”—, haré mi mejor esfuerzo…
 
—Y ya la convenció… —comentó Dark con malicia.
 
—Bueno Abadón —le dijo ahora María a Dark—, ya que estas tan deseoso de participar, ¿por qué entonces tú no asumes el cargo de “coordinador general de actividades”? La verdad es que no se me ocurre qué otro puesto darte. Tu fuerte son los planes y las estrategias, así que creo que allí se puede aprovechar mejor tu talento…
 
—O desperdiciarlo… —le respondió Dark— Está bien, Königin, me da igual el puesto que me des dentro de tu tonto club, igualmente yo no pienso inmiscuirme en ninguna de esas tonterías, aunque estas sean sólo para guardar las apariencias…
 
—¿Y, entonces María? —intervino ahora Tobi— ¿Qué puesto tienes en mente para mí?: ¿secretario?, ¿vocal?, ¿asistente?…
 
—Ah sí, tú… —le contestó María con desdén— Pues tú serás, ¡“carne de cañón”!
 
—¿Eh, “carne de cañón”? —desconcertado Tobi.
 
—Sí bueno, no podía encontrar ningún puesto para ti en nuestra organización, así que meditando en tus talentos decidí ponerte en la posición donde nos seas de mayor utilidad. Es decir, que en el caso de presentarse una situación crítica, tu trabajo básicamente será el de servir de señuelo para atraer la atención del enemigo, mientras que todos los demás nos ponemos a salvo y/o nos reagrupamos para el contraataque.
 
—¿Pero eso no suena peligroso, al menos para mí?
 
—No te preocupes, chico nerd. Sí por A o B llegas a caer en el frente, te prometo que los demás vengaremos tu muerte, ¡claro!, si es que hay tiempo… Como sea, ¡deberías considerar ese puesto como un verdadero honor!
 
—Pe… pero… —aún más estupefacto.
 
—Felicidades idiota —le dijo Dark con malicioso sarcasmo.
 
—¡Jum! —lo secundó Inett con una simpática sonrisa— ¡Esfuérzate!
 
—Ustedes pueden ser muy crueles, ¿saben muchachos? —les dijo Tobi a todos.
 
Sin embargo como en el papel de la solicitud no había un espacio para un puesto semejante, por lo que al final María puso el nombre de Tobi en la casilla de “secretario”.




Notas:

1. Referencia indirecta a la serie de manga y anime “One Piece”, y cuyos protagonistas son conocidos como los “Mugiwara” o “Piratas Sombrero de Paja” en japonés (“Mugiwara Kaizoku-dan”).

Parte 4
Spoiler:

—Ahora lo que sigue es definir nuestros objetivos y propósitos —continuó María—, es decir explicar por qué y para qué esta escuela necesita que exista nuestro club…
 
—Bueno —volvió a intervenir tímidamente Inett—, yo creo que esta escuela necesita de alguien que apoye a los demás alumnos con sus problemas…
 
—¿Eh? —replicó María— ¿“Alguien que apoye a los demás alumnos con sus problemas”?… ¿Y qué tiene que ver el hacking en eso?
 
—Bueno, por lo que Dark me ha contado y por lo que he visto, los hackers son capaces de hacer muchas muchas cosas. Así que creo que un club de hacking podría ayudar mucho mucho y de muchas muchas formas a esta escuela.
 
—Lo que dice Inett-sama no es del todo descabellado —comentó Miyuki—. Tal vez si formuláramos un planteamiento así entre los objetivos de nuestro club, podríamos muy bien ganarnos la simpatía de todo el plantel y del alumnado de esta escuela.
 
—¿Y qué tal este enunciado —comentó también Tobi—: “ayudar al alumnado y miembros de la escuela en general con sus problemas de búsqueda y organización de información de cualquier tipo”? Después de todo, eso es lo que hacen los hackers, ¿no es así?
 
—Mmmm… —meditó María por unos segundos— ¡Muy bien!, eso me agrada… ¡Aprobado!… Vamos a ayudar a los estudiantes de esta cutre escuela con sus tontos problemas, aunque claro, siempre y cuando nos hagan un simbólico y nada gravoso donativo por adelantado, je, je, je…
 
—Eso se escucha muy mal intencionado, Königin… —comentó Dark.
 
—¿Y qué esperabas, Abadón? No te creerás que íbamos a hacer favores a otros de a gratis, ¿o sí?
 
—¡Oh! —intervino ahora Inett— ¿Entonces vamos a volvernos un grupo Yorozuya(1)?
 
—¡Claro que no, chica venusina! —le respondió de inmediato María—. Eso sólo va ha ser parte de nuestra fachada para no despertar sospechas a nuestro alrededor. Sin embargo por eso mismo creo que podemos darnos un tiempo para atender una o dos minucias de los simples plebeyos que asisten a esta escuela…
 
—¡Oh! ¿Entonces sí, sí vamos a ayudar a otros con sus problemas? —sonriendo Inett— Este… Entonces, si es así, no sé… —con algo de timidez— ¿Puedo yo también hacer una pequeña pequeña petición?
 
—¿Ah? ¿Y qué clase de petición sería esa, chica venusina? —mirándola muy seriamente.
 
—Bueno, no… no es nada muy muy importante… Es sólo que yo quisiera… quisiera…
 
—¡Ya suéltalo de una vez!
 
Inett respiró profundamente para ganar aplomo y hacer su pedido:
 
—Quisiera saber dónde está mi madre…
 
Todos se quedaron en silencio, muy serios y algo desconcertados ante aquel pedido. Sin embargo, lo cierto es que aquellas palabras estremecieron el corazón de todos los presentes, lo admitieran o no.
 
—¡Oh! ¡Perdón perdón! —reaccionó Inett muy avergonzada— Yo no quería… Es sólo que…
 
—¿Pero qué dices chica venusina? —le dijo María con suma elocuencia— ¿Acaso no acabamos de decir que eso sería parte de nuestras actividades? Si vamos a ayudar a otros plebeyos extraños, con mucha más razón debemos ayudar a los miembros de nuestro propio grupo. Así que, chica venusina, ¡regocíjate!, yo Eisernen Königin, “La Reina de los Hackers de esta Galaxia”, acepto personalmente tu insulsa petición. Por eso te garantizo, por mi propio nombre y honor como hacker, que sin duda encontraré a tu madre dónde sea que se encuentre dentro de esta galaxia. Eso será juego de niños, ¡ya verás!
 
—Supongo que no estará mal hacer un pequeño paréntesis en nuestras actividades para hacer una sencilla operación de búsqueda —dijo también Dark.
 
—¿En serio? —muy emocionada Inett— ¡Gracias, gracias chicos!
 
—Sin más —abriendo María una ventana virtual desde su linker—, ¿qué tal si empezamos con ese objetivo de búsqueda en este momento?: ¡Aparece Eiserne Hand!
 
En seguida apareció dentro de aquella ventana virtual una figura pequeña, como la de una niña, pero cuyo cuerpo se encontraba completamente cubierto por una capa de color verde militar, y la que apenas dejaba ver sus pies calzados por borceguís de caña alta, y sus brazos, siendo el izquierdo una pieza de armadura de hierro oscuro igual a la que utilizaba María, mientras que el derecho lucía la manga de una camisa militar de color verde. Su rostro, salvo sus ojos color miel, también era apenas visible, cubierto por parte de su capa en su lado inferior, y por la visera de una gorra militar del mismo color que su capa en su lado superior.
 
—Esta es la forma corpórea de mi BCA —dijo María—. Ahora, chica venusina, ¿cuál era el nombre de soltera de tu madre?
 
—¡Oh sí! —le respondió Inett— Nivea Monti Stella…
 
—¡Ja! —se expresó Dark con arrogancia— ¿En serio, Königin, crees que conseguirás resultados rápidamente con una BCA de ataque? Una sola de mis Ribbon es capaz de realizar una búsqueda como esa cinco veces más rápido que cualquiera de tus BCAs.
 
Y en seguida las invocó:
 
—Sí Maestro —apareció entonces el rostro de Blue-Ribbon también en una ventana virtual frente a él.
 
—Quiero que utilices la información de la base de datos del archivo llamado “Venus” como insumo para un objetivo de búsqueda y ubicación —le dijo Dark—. El nombre del objetivo es Nivea Di Corallo…
 
—Este, Maestro… por favor disculpe; pero mi procesador se encuentra algo sobrecargado en este momento con todas las tareas que usted me ha encomendado últimamente, en especial por ese asunto que usted ya sabe…
 
—Entiendo… Entonces se lo pediré a Pink-Ribbon…
 
—Eh, no Maestro. Justamente por ese mismo asunto que le comenté, ella tampoco está disponible. El procesador de la pobre Pink-chan está todavía más sobrecargado que el mío… Sin embargo creo que Yellow-chan está libre, ¿por qué no lo intenta con ella?
 
—Ni modo, parece que así va a tener que ser…
 
En seguida Blue-Ribbon se retiró cerrando la ventana virtual en la que se encontraba, y en seguida apareció Yellow-Ribbon en su lugar en otra ventana virtual.
 
—¿Y bien? —dijo Yellow-Ribbon en cuanto apareció— ¿Qué es lo que se le ofrece ahora a mi lindo Maestro?
 
—Ok… —con algo de desgano— Quiero que cargues la información de la base de datos del archivo “Venus”…
 
—Espere, espere Maestro. Yo no tengo en mi unidad de almacenamiento de datos ningún archivo con ese nombre.
 
—¿Pero cómo?
 
—¿Problemas con tus BCAs, Abadón? —preguntó María con malicioso sarcasmo.
 
—Rayos… —se expresó Dark algo irritado— Supongo entonces que no hay más remedio que alcanzarte el archivo de forma manual, dado que Blue-Ribbon no se encuentra disponible en este momento.
 
—¿“De forma manual”, dices? —se burló María— ¿Acaso tus súper BCAs todavía trabajan como los computadores del siglo XXI, Abadón?
 
Dark decidió ignorar los comentarios de María, y enseguida abrió otra ventana virtual desde su linker, y en donde se podía apreciar un conjunto de carpetas de archivos ordenados en forma de lista. A continuación puso su dedo índice sobre una de estas carpetas para arrastrarla hacia a fuera, hacia la ventana en la que estaba Yellow-Ribbon, y la soltó allí.
 
—¡Oh! —exclamó repentinamente Yellow-Ribbon enseguida, y poniendo una inusual expresión sonrojada.
 
—¿Sucede algo Yellow-Ribbon? —le preguntó seriamente Dark— ¿No se te está descargando la información correctamente?
 
—No, sí… —más ruborizada, y voz entre cortada y agitada— Lo estoy sintiendo, lo estoy sintiendo Uhmm... —lanzando extraños gemidos— ¡SIENTO COMO EL MAESTRO LO ESTÁ SOLTANDO TODO DENTRO DE MÍ! ¡Ooooh!…
 
—¡CÓMO! —exclamó María sumamente sobre saltada— ¿Pero qué clase de cosas indecentes acostumbras hacer con esa BCA amarilla, maldito degenerado?
 
—Justamente por este tipo de cosas es que no me gusta trabajar con Yellow-Ribbon… —comentó Dark sobándose sus sienes con las yemas de sus dedos.
 
—Ya… —respirando profunda y pausadamente Yellow-Ribbon— Por fin terminó… Oye, si algo ocurre por favor hazte responsable, ¿sí? —con candidez.
 
—Mira que te voy a… —le respondió Dark con enfado.
 
Sin embargo en ese preciso momento unas luces rojas de alerta comenzaron a emitirse desde la ventana virtual donde se encontraba trabajando Eiserne Hand.
 
—¿Pero qué rayos? —exclamó María con confusión.
 
—Al parecer alguien ha conseguido traspasar el Firewall(2) de la Maestra Königin, consiguiendo así también monitorear y bloquear nuestras acciones —dijo Yellow-Ribbon, ahora sumamente seria.
 
—¡Maldición! —añadió María con enojo— Apenas pude camuflar mi IP para no ser rastreada…
 
—¿Están bien, chicos? —preguntó Inett con preocupación.
 
—Descuida Inett… —le dijo de inmediato Dark tranquilizarla— ¿Yellow-Ribbon?…
 
—Sí Maestro, ya estoy en eso —le respondió su BCA con suma seriedad—. ¡Rayos! El o los tipos que hicieron eso parecen ser también demasiado talentosos: no dejaron ninguna pista de sus acciones que pueda rastear…
 
—Dime Dark —le preguntó entonces Tobi—, ¿crees que esto haya sido obra de Millenium?
 
—Es posible —le respondió—, existen muy pocos hacker en esta galaxia lo suficientemente talentosos como para hacerle eso a Königin. Sin embargo, al parecer alguien definitivamente no desea que investiguemos de más a la madre de Inett…
 
—¿Pero entonces mi madre…? —volvió a intervenir Inett, evidentemente muy angustiada.
 
Sin embargo en ese momento todo el grupo fue interrumpido por una visita inesperada…

—¿Eh? ¿Pero qué rayos hacen ustedes aquí? —llegó en ese momento preguntando Bree Benett, la inseparable compañera de Heather— ¿Y esa puerta? —señalando a la entrada del túnel, y a la cual el grupo había dejado al descubierto— ¿Desde cuándo ha estado allí?

—¿Más bien tú qué haces aquí? —repreguntó María de forma altanera— Nosotros vimos este lugar primero, ¡así que es nuestro!

—¿“De ustedes” dices? ¡Te equivocas “enana de hierro”! Heather me dijo que vamos a utilizar este lugar para guardar los equipos de entrenamiento mientras remodelan el salón de gimnasia. ¡Así que son ustedes los que tienen que largarse de aquí!

—¿“Enana”, dices? —lentamente cediendo a la ira— Creo que vamos a tener que hacerle entender a alguien por las malas con quién se está metiendo —mientras tronaba sus nudillos.

—¿Qué? ¿Quieres pelear “enana”?

—¿Otra vez “enana”? ¡Ahora sí te tocó la presa gorda del caldo! —apunto de írsele encima.

—María-sama por favor —la detuvo Miyuki—, recuerde lo que acabamos de conversar acerca de los “pleitos menores”.

—¡Pero ella empezó! —le respondió María muy quejumbrosa.

—Está bien —interrumpió de pronto Dark con parsimonia—, yo me deshago de ella —dando un paso al frente para encarar a Bree.

—¿Tú también quieres pelea, chico demonio? —dándole también frente Bree a Dark.

—No, ¿cómo se te ocurre eso, mi querida Bree? —acercándose a ella muy confianzudamente, mientras que además le mostraba una sínica sonrisa— Yo sólo quería saber si conocías a esa cosa que, “mientras más grande es menos la vez”.

—¿Eh? ¿Una cosa que “mientras más grande es menos la vez”?… ¡Pero si algo como eso no existe! ¿Acaso tratas de engañarme de nuevo, chico demonio?

—Para nada mi querida Bree —moviéndose Dark en dirección a la salida hacia el estacionamiento, lo que forzó a Bree a girarse hacia allí también para continuar dándole el frente—. Esa cosa de verdad existe… De hecho —dando un vistazo a la hora en su linker por un segundo—, en este preciso momento “eso” está de tras de ti… —acercándosele y susurrándoselo al oído.

En seguida Bree se volvió nuevamente hacia la puerta por donde se descendía hasta el túnel, esta completamente oscura en su interior; sin embargo en ese preciso momento un fuerte estruendo, similar al que se sintió hace unos minutos, resonó haciendo eco en el interior del almacén, por lo que este se sintió aún con más fuerza. El rostro de Bree se llenó de pánico al escuchar este peculiar y fuerte sonido.

—¡Auxilio Heather! —salió corriendo y gritando Bree— ¡La cosa esa me persigue! —abandonando finalmente el almacén.

—Es bueno ver que el sistema del metro de esta ciudad sigue siendo tan puntual como siempre —comentó Dark mientras volvía a mirar la hora en su linker.

—¿Pero qué fue eso? —preguntó María al segundo siguiente.

—El tren de las 7:30am de la línea 8E —le respondió él.

—Mmmm… —pensaba Inett en voz alta— ¿Una cosa que “mientras más grande es menos la vez?… ¡Oh! ¡Ya lo tengo!: la oscuridad.

—Sí así es —le dijo Dark con seriedad—. Me sorprende que tú hayas sido capaz de resolver ese acertijo.

—Ah, no —le contestó Inett algo apenada—. Es que los juegos con puzzles y acertijos están entre mis favoritos, por eso me pareció haber escuchado ese antes.

—Bueno —con parsimonia Dark—, eso sí no me sorprende de ti.

—Miyuki —le dijo en eso repentinamente María—, recuérdame instalar inhibidores de ruido en ese lugar. Escuchar esos horripilantes estruendos cada vez que pasa un tren por allí puede resultar molesto.

—Hai María-sama —le contestó Miyuki.

Notas:

1. Término japonés que se puede traducir como “hacemos cualquier cosa por dinero”. Es una referencia a la serie de manga y anime “Gintama”, y cuyo elenco protagónico es justamente conocido de esta forma.
2. Dispositivo implementado en un sistema o una red que está diseñado para bloquear los accesos no autorizados, y permitiendo al mismo tiempo las comunicaciones autorizadas.

Parte 5
Spoiler:

Estacionamiento de la preparatoria Vega, 7:45am. Dark en compañía de Inett y Tobi se adelantaron en abandonar el almacén, y dejando atrás a María y Miyuki para dirigirse a su aula. María quería ver la forma de instalar un baño dentro de aquel lugar para su uso personal.

Mientras los tres muchachos seguían su camino, con sorpresa vieron entonces bajar de su viejo auto a su profesor tutor: “el profesor de matemáticas”, y quien había estado ausente desde la semana pasada. Aunque ya estaba recuperado de la mayoría de las heridas que sufrió en aquel accidente, continuaba aun utilizando un cabestrillo para su brazo derecho y un collarín para su cuello. Su auto también traía signos de haber sido severamente maltratado en aquel accidente.

—¡Oh profesor! —le saludo Inett— ¿Ya se encuentra bien bien?

—Ah, Di Corallo —le respondió él—. Sí, gracias por preguntar. Aunque aún me duele un poco el cuerpo, a partir de hoy vuelvo a dictar clases.

—¡Oh! ¡Qué bueno bueno!… Por cierto profesor, ¿exactamente qué fue lo que le pasó?

—Ah bueno… Todo empezó el lunes pasado por la tarde y al final de las clases, cuando me disponía a regresar a mi casa temprano y mi auto no encendía. Fue en eso que me encontré con Holdridge y Shinouji, y ellas dos se ofrecieron a ayudarme con mi auto. Aunque luego de que Shinouji le metiera mano al motor, este encendió sin problemas, extrañamente cuando puse el auto en marcha este salió disparado a una velocidad a la que sólo había visto en las carreras de fórmula 1…

—Oye Dark, ¿eso quiere decir? —le comento entonces Tobi en voz baja.

—Sin ninguna duda esto también fue obra de Königin…—le respondió él también en voz baja.

—Debido a la velocidad a la que el auto corría —continuaba el profesor de matemáticas con su relato—, terminé corriendo a toda velocidad por las calles de la ciudad, sin rumbo y sin control. Antes de que lograra darme cuenta ya había llegado hasta los barrios marginales a las afueras de la ciudad, en medio de pandilleros, delincuentes y otras lacras de la sociedad; y peor aún para mi mala suerte, justo a esa hora y en ese lugar se llevaba a cabo una carrera callejera, en la cual terminé inmiscuyéndome.

Fue entonces cuando la mente del profesor de matemáticas comenzó a divagar dentro de los traumáticos recuerdos de aquella nefasta tarde. Una vez dentro de la carrera callejera, y aunque pareciera todo lo contrario, el bólido que conducía el profesor de matemática rápidamente se posicionó a la cabeza de la carrera, dejando atónitos tanto a participantes como a curiosos que presenciaban la competencia. No sólo eso, sino que pese a que nunca fue su intensión, este comenzaba a acercarse a la meta, y estando a punto de cruzarla en primer lugar.

—Fue entonces cuando sucedió… —añadió el profesor de matemáticas en medio de sus delirios.

”De la nada apareció ese auto… Tenía el aspecto de un Toyota Corona AE86 con pintura rosa… Pero lo más espeluznante no era la velocidad a la cual corría esa máquina, sino la persona que lo conducía: era una mujer sin duda, de largo pelo rosa que ondeaba libre dentro de su cabina, pero al mismo tiempo traía una fría mirada sin brillo en sus pupilas, como si estuviera a punto de asesinar a alguien, expresión que acompañaba además con una desquiciante risa psicópata.

—Oye Dark esa descripción… —le comentó nuevamente Tobi en voz baja.

—Sí, esa era Karito sin duda —le contesto él de la misma manera.

—De alguna forma logró alcanzarme —prosiguió el profesor de matemáticas—, y una vez que se posicionó a un lado mío, empezó a chocarme con violencia como si intentara sacarme del camino a la fuerza. Fue entonces cuando vi la peor escena que pudiera imaginarme en ese momento: esa mujer no se encontraba sola, pues a su lado como copiloto había una segunda mujer, y a la cual no tardé en reconocer…

”Aunque llevaba algunos años sin verla, y había cambiado drásticamente su look, con su cabello teñido de azul y un traje de maid del mismo color, definitivamente era ella: ¡LA RESPONSABLE DE LOS TRES AÑOS DE OSCURIDAD DE LA PREPARATORIA VEGA!… Mi sorpresa fue tal en ese momento que no pude continuar sosteniendo el volante de mi vehículo, y tras la siguiente arremetida, el otro auto me sacó fácilmente del camino…

”Di varias vueltas de campana antes de finalmente estrellarme, afortunadamente en contra de unos arbustos de un descampado aledaño. Cuando pude alzar la vista para echar un ojo a mis alrededores, pude ver a ese auto y a sus dos ocupantes siendo ovacionadas por los asistentes tras cruzar en primer lugar la meta. Luego perdí el conocimiento, y no desperté sino hasta que llegaron los bomberos a asistirme…

—Ni la más mínima duda —comentó ahora Dark en voz baja—. Esas fueron Karito y Gina en su auto…

—Sí, definitivamente fueron ellas… —le secundo Tobi.

Es más, tras observar al auto del profesor de matemáticas despistarse Gina le comentó a Karito: “creo que ese tipo se parecía a mi antiguo profesor de matemáticas”. Por cierto, aunque ni a Karito ni a Gina les va mal con su negocio, a veces suelen hacer algunas cosas “no muy legales” para conseguirse un dinero extra y utilizarlo como aguinaldo. Esto desde luego es bien conocido por Dark y Tobi, así que este tipo de cosas en realidad no los sorprende en lo más mínimo.

—¿Por cierto profesor? —le preguntó ahora inocentemente Inett— ¿Qué cosa son “los tres años de oscuridad de la preparatoria Vega”?

—¡Rayos, hablé de más! —se expresó con nerviosismo el profesor de matemática— ¡Nada, nada Di Corallo!… No es nada de lo que valga la pena hablar —con una fingida sonrisa—; pero sólo por si acaso: jamás se te ocurra mencionar ese asunto de nuevo, ¿está bien, niña? —con un rostro lleno de espanto.

—Olvídalo Inett —le dijo ahora Dark—. Nadie en esta escuela te dirá nada al respecto de ese tema. Tal y como dijimos halla abajo, eso es un absoluto tabú aquí, y ni siquiera yo me animo a ir en contra de él. Pero si de verdad quieres saber más acerca de eso será mejor que le preguntes directamente a Gina…

—¿Qué pasa aquí? —llegó diciendo María— ¡Profesor de matemáticas! —lo saludó con una pícara sonrisa en cuanto lo vio— ¡Es bueno ver que sigue con vida después de todo! Jeje…

—¡Holdridge! ¡Shinouji! —reaccionó con sorpresa el profesor en cuanto las vio.

—Como sea Königin —interrumpió Dark—, dejando de lado tus crímenes casi confesos, ¿ya terminaste de revisar el área allá abajo?

—¡Claro! —añadió María con mucha frescura— Por cierto chicos ya encontramos la forma de poner un baño allí. Tal y como el chico neuromaniaco dijo, el lugar tiene una conexión directa al alcantarillado general de la ciudad que podemos aprovechar.

—¿Cómo? ¿Holdridge y ustedes? —volvió a reaccionar el profesor con sorpresa.

—¡Jum! —respondiéndole Inett moviendo la cabeza en señal afirmativa— Ahora María y Miyuki son nuestras amigas, y estamos planeando formar un nuevo club. Es por eso que vinimos muy muy temprano a la escuela hoy, para ver el lugar que pensamos utilizar.

—¡Vaya! —se expresó el profesor aún más sorprendido— ¡Uno se ausenta por un par de días y el mundo se pone de cabeza! Como sea muchachos, me da mucho gusto escuchar que ahora todos ustedes no sólo se llevan bien, sino que además tienen en mente otros proyectos, ¡les deseo mucho éxito con eso!

”Ahora que recuerdo —hablando consigo mismo en tono más pensativo—, mañana hay una reunión del consejo directivo de la escuela. Creo que es por eso también que me exigieron volver a venir desde el día de hoy a la escuela: para ponerme al corriente con la agenda… Ah… —suspirando con pesadez— Como sea muchachos —les dijo al segundo siguiente—, yo tengo que ir primero para el salón de profesores a ver que me han dejado de nuevo por allí, así que nos vemos más luego en el aula.

—¡Jum! —le respondió Inett moviendo nuevamente la cabeza en señal afirmativa, mientras que su profesor se retiraba. El resto de sus compañeros sólo se limitó a observarle retirarse pasivamente.

Así el resto del día en la preparatoria Vega transcurrió sin novedad. Dark y compañía asistieron normalmente a sus clases, y sin inmiscuirse en ningún incidente. Sin embargo la cabeza de Dark todavía no dejaba de pensar en el incidente que se suscitó en aquel sótano cuando él y María intentaron averiguar cosas acerca de la madre de Inett: “¿quién y por qué estaría interesado en mantener esa información en secreto? —se preguntaba lleno de inquietud— Y peor aún, ¿quién tendría la suficiente habilidad como para obligarnos a Königin y a mí a retroceder?”


*****

Lunes 9 de Mayo, 8:30am, Puerto Espacial de la Colonia del Oeste de Marte. Bajaban por las escaleras automáticas desde la sala de embarque una joven pareja que acababa de llegar a este planeta desde la Tierra. Uno era un hombre joven de piel clara, cabello negro corto, ojos negros con gafas circulares y rostro risueño; vestido además de traje formal y con una gabardina ancha como abrigo. Su acompañante era una mujer joven con piel de ébano, cabellos ensortijados hasta por debajo del cuello, y unos curiosos ojos verdes aguamarina, junto con un semblante frío y serio; vestida además con pantaloncillos cortos de color negro junto con unas largas botas de cuero, una blusa blanca de largas mangas, y abrigada por un suéter de color verde oscuro abierto en el frente.

—¿Dime Xena-chan —le preguntó muy confianzudamente este hombre a su acompañante femenina—, que te parece hasta ahora tu primer viaje a Marte? ¿No te sientes algo mareada por el cambio de gravedad?

—Por favor Capitán —le respondió la mujer que respondía al nombre de “Xena”—, aunque usted sea mi superior, no recuerdo haberle dado la confianza para que me hable de esa manera…

—Oh vamos, Xena-chan, esa es sólo una forma amistosa de llamarte: “Xena-chan”…

Xena volvió a mirarlo fijamente y con desprecio en señal de disgusto hacia la forma como este la llamaba. Sin embargo en ese preciso momento sonó el timbre de llamada del linker de su acompañante masculino.

—Hola Baruc, ¿ya llegaste a Marte? —dijo una voz masculina desde el linker del hombre que al parecer respondía al nombre de “Baruc”.

—¡Ah eres tú amigo! —le respondió Baruc— Sí, justo acabo de desembarcar con Xena-chan…

—Por favor Capitán L —interrumpió Xena, dirigiéndose al interlocutor que llamaba por el linker de Baruc—, dígale al Capitán Baruc que deje de llamarme de esa forma.

—¿Pero de que hablas, Xena-chan? —le contesto la voz del “Capitán L”— Incluso el Maestro mismo nos sugirió que te llamemos de esa forma: “Xena-chan”… No olvides que por ahora eres sólo una novata y que este es tu primera caza de objetivos con nosotros. Pero no te preocupes, Baruc y yo vamos a cuidar muy bien de ti, Xe-na-chan…

—Ok, me doy por vencida… —se expresó con desgano y resignación Xena.

—Como sea amigo —continuo hablando Baruc—, ¿pasó algo interesante?

—Justo por eso te llamaba, “Yiddish” —le respondió entonces la voz en tono mucho más serio.

—Espera un minuto, ya estamos terminando de bajar las escaleras —dijo también Baruc con suma seriedad y cambiando su risueño semblante. En seguida le hizo una señal a Xena con el rostro, indicándole que lo siguiera, con lo que ella comprendió de inmediato la situación. Tras de eso, y al bajar de las escaleras, se dirigieron con sumo sigilo hacia un pasadizo completamente desprovisto de tránsito de personas, y tras cerciorarse de que nadie podía escucharlos, continuaron con su conversación.

Por cierto, Baruc Benabram de 20 años de edad, en realidad es “Yiddish, El Escribano”, capitán de la AX; mientras que su acompañante, Xena Färgad de 18 años, es “Ebenholts Valkyrie”, alférez de la AX. Y finalmente la persona que habla con ellos a través del linker, y a quienes ellos llamaban “Capitán L”, era en realidad “Dare Improvisator”, también capitán de la AX y líder del “Equipo L”, el que es considerado el equipo más fuerte de la AX.

—Muy bien amigo —le dijo entonces Baruc—, ya podemos hablar de manera segura. ¿Qué fue lo que pasó?

—Al parecer los niños del objetivo estuvieron metiendo sus narices en donde no debían —le respondió Improvisator.

—¿A qué te refieres exactamente?

—Hace sólo unos minutos intentaron investigar cosas sobre Nivea Monti Stella justo desde la escuela pública que se nos encomendó monitorear. Pero no te preocupes, esta vez bastó sólo con hacerlo de manera remota, por lo que no hice contacto directo con ninguno de esos niños. Sin embargo, mucho me temo que no vamos a poder descuidarnos, pues parece que son tanto o más hábiles de lo que nuestra información decía… ¡Rayos!, y como si ya no tuviéramos bastantes problemas conteniendo a Millenium y sus Jägers, y ahora se meten además en esto… ¡¿Es que acaso esos niños no se cansan de buscar problemas?!

—¿Y ya se lo comunicaste al Maestro?

—Aun no. Quería primero contactar contigo para que te mantengas en guardia vigilando mientras que yo hablo con el Maestro.

—Entiendo… Está bien amigo, yo me hago cargo entonces…

—Gracias Yiddish, sabía que podía contar contigo. Sin embargo, es muy probable que después de esto el Maestro nos indique que entremos en acción de inmediato, y les demos un merecido correctivo a esos niños…

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