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Anonymus eXecutor Cap04

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Anonymus eXecutor Cap04

Mensaje por epiman157 el Jue Feb 11, 2016 3:19 am

Capítulo 04
Material para Guerra Psicológica

Parte1:

Martes 10 de Mayo, 7:30am, preparatoria Vega. Dark y Tobi acababan de llegar a la escuela, y tranquilamente deambulaban por sus pasillos. Inett no los acompañaba en esta ocasión, pues dado que la casa de María quedaba mucho más cerca, decidieron que a partir de ese día en adelante serían ella y Miyuki las encargadas de recogerla por las mañanas.

—Por cierto Dark, ¿no echas de menos a Inett? —le preguntó Tobi.

—La vamos a ver de todas maneras en un par de minutos —respondió con mucha seriedad—. Además creo que es mucho mejor que se junte más con las chicas que con nosotros.

—Supongo que tienes razón en eso, amigo; pero no puedo dejar de pensar en todo el tiempo de sobra que tenemos ahora que ya no vamos hasta su casa a recogerla. ¿De verdad teníamos tanto tiempo libre antes?

—¿Qué te puedo decir? En realidad cuidar de Inett hasta el momento ha demandado invertir demasiado de mi tiempo. Lo siento, pero lo cierto es que si no fuera por ella, hace tiempo que estaría ocupándome de otras cosas mucho más importantes…

—¿Cómo tratar de iniciar el “Tercer Armagedón”, por ejemplo?

—Bueno sí… Y si Inett tal vez no fuera la clave para eso y para la caída de Millenium yo ni siquiera…

—¡Pero qué! —muy exaltado— ¿Qué cosa dices sobre Inett?

—Nada… —con total indiferencia, y evitando mirarlo a los ojos— Olvida lo que dije…

—¿Cómo que “nada”? —le replicó en voz baja para no llamar mucho la atención— Inett no sólo es nuestra amiga, sino que ella confía ciegamente en ti. Además que…

—¡Vaya vaya! —los interrumpió de repente un muchacho alto de contextura gruesa y musculosa—, ¿así que aquí estabas, chico nerd? ¿Ya tienes lista nuestra tarea? Te dijimos que era para hoy, ¿recuerdas?

En seguida, un numeroso grupo de muchachos igualmente corpulentos apareció por ambos lados del pasillo, rodeándolos.

—El capitán del equipo de rugby y sus mastodontes… —comentó entonces Dark con desgano.

—Este… —les contestó Tobi con nerviosismo— Verán muchachos, en estos días he tenido unos contratiempos, por lo que no he podido terminar la tarea de todos. Pero, sino me equivoco, esa tarea era todavía para mañana, por lo que creí que podrían darme un día más para ponerme al corriente…

—Mira chico nerd —le replicó el capitán del equipo de rugby—, tú muy bien sabes que necesitamos que nos entregues la tarea un día antes para leerla, sólo por si al profesor se le ocurre preguntarnos sobre esta.

—Lo siento muchachos —añadió Tobi—, pero de verdad en esta ocasión me fue imposible. Sin embargo les prometo que mañana la tendré lista a primera hora para que no tengan problemas…

—Esa no es la respuesta que queríamos escuchar, chico nerd… —le dijo en forma amenazante el capitán, mientras que golpeaba violentamente el muro, justo a un lado del rostro de Tobi.

—Este, muchachos… —les dijo Tobi temeroso— No hay necesidad de recurrir a la violencia, ¿verdad?

—Suficiente… —intervino entonces Dark— Él les acaba de decir que tendrá lista su insignificante tarea para mañana, así que acéptenlo.

—Tú no te metas en esto, chico demonio —le contestó de forma amenazante el capitán—, o te garantizo que te ira muy mal. Nosotros no te tenemos miedo.

—Supongo que la mayoría de ustedes son tan estúpidos —les dijo Dark con arrogancia—, que deben resultar inmunes a mis habilidades neuromaniacas. Sin embargo —encendiendo el brillo escarlata de sus ojos—, tengo más de una forma de encargarme de un grupo de trogloditas como ustedes.

No obstante, esta acción de Dark antes de amedrentar a los miembros del equipo de rugby, los hizo adoptar una postura de mucha mayor hostilidad.

—¡Tranquilos muchachos! —intentó Tobi calmar la situación— ¡Como dije, no es necesario recurrir a la violencia! —sin embargo la pelea entre ellos y Dark se veía inevitable.

—¿Pero qué demonios está pasando aquí? —llegó diciendo de repente María al ver la escena, y en compañía de Miyuki e Inett, pero las que se mantuvieron detrás de ella, al margen de la situación.

—¿Eh, qué cosa quieres aquí pequeña? —le dijo el capitán en cuanto la vio— Lo que está pasando aquí no es asunto tuyo.

—En primer lugar, inmundo plebeyo —le respondió María enérgicamente—, yo no soy “pequeña”, yo soy María Holdridge, ¡y soy una reina! Y en segundo lugar, ¡claro que esto es asunto mío!: esos dos idiotas de allí son mis subordinados.

—¿“Subordinados”? —Dark sorprendido— Oye Königin yo no recuerdo haber…

—¡Silencio plebeyo insolente! —lo cayó María— ¿No vez que está hablando tu reina?

Dark, más anonadado que molesto, volvió entonces lentamente su rostro hacia Miyuki como diciéndole: “¿Pero qué rayos?”; y a lo cual ella simplemente le respondió encogiendo los hombros y poniendo rostro de desentendida.

—¿“María Holdridge”, dices? —añadió con arrogancia el capitán— Creo que ya sé dónde he escuchado ese nombre: tú eres la chica que le dio problemas al equipo de karate la semana pasada… Jajaja… Jamás esperé que se tratara de esta pequeña de aquí, jaja —en tono burlesco, el cual también fue inmediatamente seguido por el resto de sus compañeros.

—¿“Pequeña”? —le dijo María, muy irritada— Esta es la segunda vez que me llamas así, no toleraré una tercera…

—Eres muy divertida, “pequeña”, jajaja. Sin embargo no sabes cómo lo siento —con sarcasmo—, pero tenemos cuentas pendientes con estos dos de aquí, así que se buena niña y vete a otra parte a jugar a la reina, o a lo que diantres se te ocurra con las ñoñas de tus amigas —mientras le acariciaba la cabeza confianzudamente, como si estuviera tratando con una niña pequeña, lo cual irritaba mucho más a María.

—¡Que yo no soy “pequeña”! ¡IDIOTA! —mientras que cogía la mano con la que el capitán del equipo de rugby le andaba tocando la cabeza, para apretársela con toda su fuerza.

—¡Aaaah! —gritando de dolor— ¡Oh no! ¡La mano con la que lanzo los pases! ¿Pero qué me has hecho maldita enana? —en cuanto consiguió soltar su mano.

—Así que insisten, ¿eh? —le respondió María— Parece que voy a tener que enseñarle a estos plebeyos cómo es que se debe tratar con una reina —mientras tronaba los nudillos de sus manos.

—No creas que por ser niña vamos a ser blandos contigo —añadieron los otros miembros del equipo de rugby.

—María-sama… —le llamó la atención Miyuki.

—Descuida Miyuki —le contestó enseguida María—. Hoy estoy de mucho mejor humor que la vez anterior. Esta vez no cometeré excesos con mi fuerza.

—Define “exceso” —comentó Dark con sarcasmo.

Así todo el equipo de rugby rodeó a María con hostilidad, mientras que ella por su parte se limitaba a sonreír maliciosamente…

Y diez minutos después: los miembros del equipo de rugby yacían desperdigados a lo largo del pasillo, todos ellos con evidentes signos de haber sido golpeados muy fuertemente. Su capitán, por su parte, se encontraba boca abajo al suelo, y con su cabeza bajo uno de los pies de María.

—Regocíjate plebeyo —le decía María con arrogancia—, tienes el honor de estar bajo la suela de los pies de una reina.

—Supongo que a esto ella le llama no excederse —comentó Dark apreciando la escena.

—Al menos no rompió nada como el otro día en el salón de gimnasia —añadió Tobi.

—¡Aaaah! ¡Creo que se me rompió el vaso! —exclamó con angustia uno de los muchachos del equipo de rugby que yacían allí en el pasillo.

—¿Decías? —replicó Dark con sarcasmo al comentario de Tobi.

—Ahora —añadió María mientras dejaba en paz al capitán—, vayan y díganle a toda esta estúpida escuela, que quien se atreva a meterse con María Holdridge o con sus subordinados, sufrirá de toda la ira de una reina…

—No es justo —exclamó acongojado uno de los miembros del equipo de rugby que yacía por allí en el suelo—, así voy a volver a desaprobar el semestre…

—¿Eh? —se sorprendió María al escuchar ese comentario— ¿Y por qué simplemente tú y el resto de la bola de idiotas de tus amigos no estudian más?

—Eso no es tan simple —añadió enseguida el capitán—. Por ejemplo si él no consigue aprobar ese curso lo reprobarán del semestre por tercera vez, y lo suspenderán de la escuela. Y no sólo es él, sino que muchos miembros de nuestro equipo, siempre andan en la cuerda floja con sus estudios, y por eso es que necesitamos que el chico nerd nos haga las tareas.

”Nosotros no sólo nos la pasamos entrenando muy duro todos los días para mantener nuestro nivel, sino que además no somos buenos para el estudio. Lamentablemente en lo único en lo que somos buenos es para jugar rudo, por lo que cada vez que cogemos un libro nos cuesta mucho entender media J… —sinceramente contristado.

—¡Oh! ¡Yo sé lo que es eso! —intervino ahora Inett— Pero obligar a Tobi a hacer sus tareas de esa manera sigue siendo muy muy malo.

—Bueno es que nosotros… —algo avergonzado.

—A mí en realidad no me importaría ayudarles a estudiar —dijo Tobi—, además creo que eso sería mucho mejor para ustedes que simplemente hacerles las tareas todos los días. Así sólo se hacen más ignorantes.

—Entiendo… —añadió María muy seriamente— Bien, ¡entonces está decidido! Les alquilaré al chico nerd para que los ayude. ¿Les parece justo?

—¿Eh, “alquilar”? —en tono de queja Tobi.

—Sí —continuó María—. Por esta vez el chico nerd les hará su tarea como siempre; sin embargo de ahora en adelante él simplemente los ayudará con sus estudios, y será su responsabilidad hacer la tarea por ustedes mismos. Además no sólo deberán pedir mi autorización cada vez que soliciten su ayuda, sino que deberán también pagarnos por ese servicio una tarifa justa… Lo siento pero es que así trabajamos los profesionales, je, je, je…

—Bueno —respondió el capitán—, ya que no tenemos otra opción, creo que podemos hacerlo así.

—¡Excelente! —evidentemente complacida María— Y no sólo eso —alzando ahora la voz de modo que todos los alumnos presentes en aquel pasillo y aledaños pudieron escucharla con claridad—, a partir de este momento hago público que cualquier alumno de esta escuela o cualquier grupo que necesite ayuda en la recopilación, manejo y asimilación de información, sea para sus estudios o para cualquier otra cosa que se les ocurra, podrá acudir a nosotros: “El Nuevo Club de Hacking”, y por un módico donativo, ser asistido…

—Entonces —comentó Dark con desgano—, ahora no sólo somos los subordinados de Königin, sino que además resulta que vamos a educar a todos los idiotas y trogloditas de esta escuela… ¿Pero cómo fue que terminaron las cosas así? —poniendo su mano izquierda sobre su frente y frotando sus sienes con la yema de sus dedos.

—¡Ja! ¿“Club de Hacking”? —llegó de pronto Heather en compañía de toda su camarilla— Yo no recuerdo haber aprobado semejante cosa.

—Y este día sólo va de mal en peor —volvió a comentar Dark aún más desganado.

—¡“La rubia descerebrada de piernas largas”! —exclamó María en cuanto la vio.

—Ya que todos se encuentran aquí reunidos, grupo de fenómenos —les dijo Heather—, puedo darme el gusto de informarles personalmente que su solicitud para ese tonto club que tenían en mente, ha sido rechazada de forma unánime e inapelable por el consejo de estudiantes de esta escuela.

—¿Disculpe, Lawrence-sama? —intervino ahora Miyuki— ¿Pero sería tan amable de especificarnos el porqué de tan drástica decisión?

—En primer lugar —de forma arrogante—, el consejo de estudiantes ya terminó con la asignación de los presupuestos y la designación de los ambientes para cada uno de los clubes para el resto del semestre, por lo que salvo por una situación extraordinaria, como lo que le ocurrió a nuestro salón de gimnasia la semana pasada, ya no estamos admitiendo ninguna solicitud más hasta el próximo semestre. En segundo lugar, el espacio que solicitaron como sede ya había sido designado para ser utilizado por otros clubes, por lo que con ello incumplen con uno de los requisitos para la formación de un nuevo club, que es el contar con un espacio libre. Y para terminar: porque a criterio personal no veo ningún objetivo productivo o siquiera beneficioso para esta escuela el permitir la existencia de semejante cosa.

”Lo siento pero la mayoría de clubes de esta escuela ganan campeonatos y traen medallas, lo que nos permite además contar con financiamiento extra de parte de auspiciadores privados, y que ayudan a mantener el estatus de esta escuela. En cambio no veo como un club como ese que pretenden formar podría sernos de provecho, con lo que quiero decir que su club sólo terminaría convirtiéndose en una simple carga que mantener, consumiendo presupuesto y otros recursos que bien podrían ser aprovechados de una forma mejor. A veces muchos olvidan que esta es una escuela pública, y que por lo tanto nuestros recursos son limitados, así que no podemos andar malgastándolos en tonterías…

—Entiendo sus puntos, Lawrence-sama —le contestó Miyuki—, sin embargo nosotros también tenemos argumentos que defender y que perfectamente salvan todas las observaciones que usted nos acaba de presentar, sólo necesitamos una oportunidad para exponerlos y discutirlos apropiadamente.

—Pues lo siento mucho, chica japonesa —le contestó Heather con desdén—, pero así no funcionan las cosas aquí: aquí no hay lugar para las discusiones: ¡simplemente el consejo de estudiantes decide y los alumnos acatan! Y como ya se tomó una decisión sobre su tonto club, eso ya es un asunto cerrado.

—¡Oh! ¿Y qué hay del consejo académico de la escuela? —intervino Inett— Escuchamos a nuestro profesor de matemáticas decir que ellos se reunirán el día de hoy. ¿No podríamos hablar con ellos sobre nuestro caso?

—La chica venusina tiene razón —afirmó María—. Tengo entendido que la autoridad del consejo académico está por encima de la del consejo de estudiantes, así que vamos a presentarles a ellos nuestro caso.

—¿“El consejo académico”, dicen? Ja… JAJAJA JAJAJA… —rompiendo en carcajadas Heather— Lo siento mucho, enana de hierro, pero los asuntos estudiantiles sólo le competen al consejo de estudiantes, por lo que el consejo académico simplemente se limitaría a derivar el problema de vuelta hacia mí, ¿y ustedes ya conocen cual es mi posición al respecto, verdad? Así que ríndanse, pues eso sólo será una pérdida de tiempo inútil para todos.

—Lamentablemente Heather tiene razón —comentó Tobi—. La agenda del consejo académico siempre esta sobrecargada, y es por eso que Heather puede gobernar a los estudiantes como quiera sin que ellos se lo obstaculicen. Además, aunque consiguiéramos que ellos nos escuchen, tendríamos que esperar varios meses antes de que puedan atender nuestra solicitud.

—Lo ven fenómenos —Heather de forma despectiva—, todo es un caso perdido para ustedes. Ahora si me disculpan…

—Muy bien Púrpura —intervino ahora Dark muy serio—, reconozco que por ahora nos tienes en tus manos. Sin embargo mi, “¡oh, toda poderosa presidenta!”, no debería cantar victoria tan rápido… Tú ya deberías saber que es un muy grave error subestimar a un solo hacker, y mucho más grave lo es aún subestimar a todo un grupo de nosotros…

Heather se limitó a mirarlo con enojo y desprecio, al mismo tiempo que María soltaba una sonrisa maliciosa, mientras que el resto de sus compañeros ponían cara de desconcierto, ignorantes de lo que Dark y María aparentemente estaban planeando hacer. En ese mismo instante sonó el timbre de las 7:55am, anunciando que ya era hora de que todos los estudiantes se dirigieran hacia sus aulas.

Parte2:

Martes 10 de Mayo, 3:30pm, pasillos de la preparatoria Vega. Aunque era poco usual, la presidenta del consejo de estudiantes había sido llamada de improviso a la sala de juntas del consejo académico de la escuela, por lo que Heather no tuvo más remedio que ponerse en marcha hacia allí de inmediato. La acompañaba además la secretaria del consejo de estudiantes: Rebeca Anderson, una joven de esbelta figura, piel clara, ojos oscuros, y lacios cabellos negros sujetos en dos largas coletas. Ambas venían de su sesión de entrenamiento por lo que se hallaban vistiendo sus uniformes de porristas, y por lo que además Heather se veía sumamente malhumorada por dicha interrupción, mientras que a Rebeca por su lado se la veía completamente despreocupada, e inclusive acicalándose las uñas con una lima mientras andaba.
 
—¿Tienes a la mano los datos de nuestras finanzas, Rebeca? —le preguntó Heather— Por la premura de esto no hubo tiempo de preparar ningún informe para el consejo académico.
 
—¡Claro Hee! —le respondió sin siquiera dejar a un lado su lima para uñas— O sea, tengo cada dato guardado en esta cabecita, ¿manyas(1)?
 
La razón principal por la que Heather nombró a Rebeca secretaria del consejo de estudiantes, fue que ella de alguna manera posee una habilidad especial de súper memoria fotográfica.
 
—O sea, no es como si pudiera confundir una AK47 con AKB48 —añadió Rebeca—, o sea, una es un rifle de asalto del siglo XX(2) y la otra un grupo idol japonés del siglo XXI(3) que sólo le gusta a los otakus, ¿manyas? —por cierto, el problema con la súper memoria de Rebeca es que generalmente la utiliza para recordar cosas completamente irrelevantes.
 
Finalmente ambas chicas llegaron hasta la sala de reuniones del consejo académico.
 
A la cabeza de una amplia mesa rectangular se encontraba el Director de la escuela, un pequeño hombrecillo de muy avanzada edad con cabellos blancos y el rostro lleno de arrugas. Él se encontraba sentado en una especie de silla de ruedas, la que además tenía incorporada a su lado derecho una varilla de soporte, y sobre la cual había una bolsa de suero.
 
A lado derecho del Director se encontraba sentada la secretaria general del consejo académico, la profesora de Historia: Esperanza Vallejo; e inmediatamente a su lado, el coordinador de actividades académicas, el profesor de matemáticas (aun llevando collarín y cabestrillo por sus lesiones). Por el otro lado, a la izquierda del Director, se encontraba sentada la coordinadora de actividades culturales, la profesora de Lingüística Martha Denegri; una mujer risueña de largo cabello albino y apariencia juvenil, la que además lucía un largo vestido blanco, una sencilla blusa azul pastel de mangas cortas y un sombrero de ala ancha adornado con cintos como accesorio. Finalmente, al lado de la anterior, la coordinadora de actividades extracurriculares y deportivas, la entrenadora Katiuska, y quien vestía con ropas deportivas como siempre.
 
Sin embargo al ingresar a dicha sala Heather y Rebeca, se percataron también de la presencia de otros inusuales invitados: a un lado del profesor de matemáticas se hallaban sentadas María y Miyuki, mientras que de pie e inmediatamente detrás de ellas estaban Dark, Inett y Tobi. Ello no pareció sorprender a Heather, quien en realidad ya se olía esto; mientras que por su lado Rebeca permaneció indiferente, continuando acicalándose las uñas, pero sólo hasta que se percató también de la presencia de Tobi en la sala, y quién le sonrió coquetamente de inmediato al mismo tiempo que la saludaba moviendo la mano. Por cierto, Rebeca es el principal interés amoroso de Tobi. Sin embargo la muchacha simplemente lo miró con desprecio por un segundo, para luego volver su mirada hacia otro lado (que era lo que ella siempre hacía frente a estos halagos).
 
Heather y Rebeca tomaron asiento al lado de su tutora, la entrenadora Katiuska, y enseguida la profesora Vallejo se puso de pie, para leer desde una ventana virtual en su linker, las palabras de apertura correspondientes a la reunión mensual del consejo académico de la preparatoria Vega del mes de Mayo.
 
—Debo informarles a todos los presentes —empezó con un rostro muy serio—, que nuestra agenda para el día de hoy se ha visto repentinamente modificada, por lo que en lugar de discutir las nuevas propuestas de innovación educativa para nuestro plan curricular como se había previsto en la reunión anterior; o por lo menos hablar sobre el incidente que destruyó nuestro salón de gimnasia la semana pasada, y del extraño donativo que apareció de manera misteriosa a nombre de la escuela un par de días después de lo anterior; me temo que a última hora el sistema de base de datos que programa nuestras reuniones nos arrojó un asunto a tratar, presuntamente de mucha mayor prioridad…
 
”Es debido a ello que de manera extraordinaria, en esta ocasión contamos con la presencia de la presidenta y la secretaria de nuestro consejo de estudiantes: las señoritas Lawrence y Anderson. Mientras que por otro lado, contamos también con la presencia de un grupo de alumnos representados por la señorita Holdridge, y quiénes desean exponer frente a este consejo un reclamo, amparados por el artículo 157 de la ley general de clubes y actividades extracurriculares del departamento de educación de Marte.
 
”Por cierto señor Willka —dirigiéndose a Dark con suspicacia—, ya que usted está aquí, ¿tiene alguna idea de por qué se puede haber suscitado este repentino cambio de itinerario para la presente reunión?
 
—No, ni idea… —le respondió con sínica seriedad y parsimonia.
 
—Por supuesto —añadió María—, y tampoco sabemos nada acerca de los destrozos en el salón de gimnasia ese.
 
La profesora Vallejo se limitó a mirarlos con una peculiar suspicacia, obviamente sospechando su implicancia en los mencionados incidentes.
 
—¿Usted sabía algo de esto? —interrogó ahora al profesor de matemáticas.
 
—Bueno yo —contestó abochornado—, aunque soy el tutor de estos chicos, no me habían comentado nada…
 
—¿Y usted entrenadora Katiuska?
 
—Algo me comentaron las chicas acerca de aquella solicitud —respondió la entrenadora—, y sinceramente yo creí que ese caso ya había sido cerrado cuando el consejo de estudiantes lo rechazó.
 
—¡Oh, vamos Kati! —le dijo muy confianzudamente la profesora Martha— Hay que darles una oportunidad a estos chicos. Yo siempre me he quejado que en esta escuela no hay suficiente variedad de actividades extra curriculares, así que tal vez la idea de la señorita Holdridge y sus amigos pueda resultar interesante.
 
—Eso es porque tú no entiendes nada de estas cosas —le respondió seriamente la entrenadora—. Incluso en nuestra época de estudiantes siempre fuiste así de “cabeza hueca”, Martha.
 
Por cierto, tanto la entrenadora Katiuska como la profesora Martha son ex alumnas de esta escuela, e incluso fueron compañeras en la misma clase.
 
—¡Oh vaya! —se pronunció de pronto el Director— Parece que el día de hoy tenemos a muchas niñas bonitas visitándonos, jeje… ¿Por casualidad son compañeras de clase de…? —ahora algo confundido— ¿De?… ¡Hay!, ¿pero cómo es que se llamaba esta niña?
 
—No señor Director —le replicó amablemente la profesora Vallejo—. Esa persona en la que está pensando en estos momentos ya se graduó hace muchos años.
 
—¿Qué ya se graduó? ¡Qué lástima!… —apesadumbrado— Por cierto señora, ¿y usted quien es?
 
—Soy la profesora Esperanza Vallejo, y trabajo con usted.
 
—¿“Esperanza”, “Esperanza”? ¿Dónde he escuchado yo ese nombre?
 
Por cierto, el Director de la preparatoria Vega también es un veterano de la guerra del Segundo Armagedón. Él es un anciano de muy avanzada edad, cuya mente muchas veces desvaría, y lo cual es muy bien sabido por todos en la escuela. No obstante, en reconocimiento a sus servicios prestados a la comunidad durante la guerra, se le ha concedido conservar su puesto de Director de forma vitalicia o hasta que él juzgue apropiado retirarse (y pese a su estado de senilidad, no parece que vaya a dejar su puesto pronto sea de una forma o de otra). La bolsa de suero que siempre carga sobre su silla de ruedas le suministra unos medicamentos específicos para mejorar su irrigación cerebral, y mantener así la lucidez aunque sea por breves momentos. Como dichos medicamentos todavía no le habían surtido efecto, se encontraba en lo que todos en la escuela conocían como “Modo Feliz”.
 
—Como sea —continuó de inmediato la profesora Vallejo—, vamos a iniciar con esto de una buena vez… Así que le sedemos la palabra a la señorita Holdridge para que nos exponga su caso.
 
—Bien —poniéndose de pie María—, el asunto es el siguiente…
 
—¡Un momento jovencita! —interrumpió el Director de manera enérgica— Se supone que esto es una preparatoria, ¿qué hace aquí una niña de primaria?
 
—¿“Niña de primaria”? —respondió María muy enojada— Mira viejo decrépito, yo… —y en eso alguien la sujetó repentinamente por la espalda para taparle la boca con las manos.
 
—Por favor disculpen a mi Oujo-sama —dijo en escusa Miyuki (quien le estaba tapando la boca a María)—, ya que ella se encuentra algo ofuscada por esta situación que estamos enfrentando.
 
—¿Y usted quien es jovencita? —le preguntó el Director— ¿Y quién le autorizó a hablar en esta reunión?
 
—Gomenasai(4) Kouchou-sensei(5) —le respondió respetuosamente—. Yo soy Shinouji Miyuki, y soy la sirvienta y guardiana de María-sama.
 
—Ya veo… —dijo el Director— Usted es quien cuida a esa niña pequeña…
 
—¡¿“Niña pequeña”?! —nuevamente exaltada María— ¡Mira que tú…! —y nuevamente Miyuki la sujetó para taparle la boca.
 
—La señorita Holdridge tiene 16 años, señor Director —intervino de inmediato la profesora Vallejo—, y es alumna de segundo año en nuestra escuela.
 
—¿En serio? —replicó él— A ver… —y en seguida abrió una ventana virtual desde su linker, la cual contenía la lista de todos los alumnos del segundo año— ¿Usted es la señorita Holdridge Wachtturm, María Miracle Immaculata Conceptio und Seligpreisungen(6)?
 
—¿“María Miracle…”? —le preguntó sorprendido Dark a María— ¿No crees que tu nombre es un poco largo, Königin?
 
—Bueno —le respondió María—, mis padres estaban algo emocionados cuando nací, así que exageraron un poco creo… ¡PERO QUÉ RAYOS! ¡Ustedes olvídense por completo de eso y llámenme simplemente “María”! ¿Entendieron? ¡MA-RÍ-A!…
 
—Su expediente dice —leía el Director—, que usted es un hacker profesional, con un postgrado en Matemática Hiperdimensional y otro en Física Cuántica; y que además es experta en karate, judo, mowthai, y en como veinte artes marciales más… Ja… ¡JAJAJA! ¡JAJAJA! —no pudo evitar soltar una carcajada frente a lo inverosímil del currículo de María— ¿Por casualidad niña, también no te apellidas “Phelps”(7)?
 
—¿Intentas burlarte de mí, anciano? —le dijo María con arrogancia— Para su información, yo soy “la reina de los hackers de esta galaxia”, y no estoy dispuesta a tolerar ninguna impertinencia de parte de un vejete atolondrado como… —y otra vez Miyuki le tapó la boca.
 
—La señorita Holdridge está en esta escuela debido a una circunstancia especial —le dijo la profesora Vallejo— Yo misma tramité su matrícula a solicitud de su abuelo, el Dr. Cerberus.
 
—¡Cerberus! ¡Mi viejo colega del ejército! —muy animoso— Recuerdo que él solía ser “el perro”(8.) de nuestro pelotón durante la guerra, e incluso solíamos decirle “White Puppy” debido a que la primera vez que lo vimos traía todavía su bata blanca de veterinario, jeje… Bueno, si esta niña de verdad es la nieta de mi viejo compañero de armas, entonces es bienvenida en mi escuela, aunque sólo sea una niña pequeña, jeje…
 
—¡Y dale con lo de “niña pequeña”! —otra vez enfadada María— ¿Acaso quiere que le parta a patadas su arrugado trase…? —y otra vez Miyuki intervino para taparle la boca.
 
—Por favor vuelvan a perdonar a mi Oujo-sama —dijo Miyuki—, ella procederá de inmediato a exponer nuestro punto. ¿No es así, María Oujo-sama? —le dijo a ella con una expresión sumamente seria en su rostro.
 
—¡Está bien! ¡Está bien! —respondió María— Cielos Miyuki, ¡no sé por qué te irritas tan fácilmente!…
 
Miyuki se limitó a acomodarse sus gafas sobre su rostro con mucha seriedad.
 
—En fin —continuó María—, la cosa es que deseo fundar un nuevo club de actividades extracurriculares en esta escuela, y el cual estaría integrado por mí, Miyuki y, et al… —resaltando al resto de sus compañeros con peculiar desdén.
 
—¿“Et al”? —algo confundida Inett.
 
—¡Genial! —comentó Dark con sarcasmo—, fuimos degradados de “subordinados” a un simple “et al”(9)…
 
—¿Eh? ¿Y esta linda jovencita? —preguntó de pronto el Director al notar la presencia de Inett— ¿Cómo te llamas niña, y de qué aula eres?
 
—Ah —respondió Inett—, yo soy Inett, Inett Di Corallo, y estoy en el 2-C.
 
—¿Inett, Inett…? —mientras la buscaba en su lista— ¡Ah, sí! ¡Aquí está!: Di Corallo Monti Stella, Inett Himeko
 
—¿“Himeko”? —le preguntó Dark extrañado a Inett— ¿Acaso ese no es un nombre de origen asiático? Creí que tu familia era de ascendencia italiana. Además, tú no tienes ningún rasgo asiático…
 
—Ah bueno… —le respondió ella algo abochornada— Esa es una historia muy muy larga, jeje…
 
—¿En serio tienes estás medidas niña? —le preguntó sorprendido el Director, mientras le echaba un ojo a la información física de su expediente, y ante lo cual Inett se cubrió el rostro muy avergonzada.
 
—¿Está bien si continuamos, señor Director? —inquirió la profesora Vallejo.
 
—¡Oh, por supuesto! —le respondió el Director con frescura— ¿Me decías pequeña niña? —dirigiéndose a María— ¿Algo acerca de fundar un nuevo club?
 
Aunque María estaba a punto de responderle groseramente al Director, se abstuvo de hacerlo tras ver de inmediato a Miyuki acomodándose sus gafas sobre su rostro, con una muy intimidante seriedad.
 
—Sí —respondió entonces María, seria y serena—, pero nuestra solicitud ha sido denegada por el consejo de estudiantes, pese a que estamos cumpliendo con todos los requisitos que estipula el reglamento de esta escuela. Además que las razones que nos arguyen como negativa no están debidamente justificadas para nuestro caso, por lo que consideramos su decisión, ¡UNA INJUSTICIA!
 
—Gracias señorita Holdridge —dijo la profesora Vallejo—. A continuación tiene la palabra la señorita Lawrence.

Notas:

1. Modismo propio del personaje. Se puede interpretar como “¿entiendes?”.
2. El Avtomat Kaláshnikova modelo 1947 (AK47), es un fusil de asalto soviético, de calibre 7,62 mm, utilizado de manera oficial por el ejército ruso entre 1947 y 1978. Debido a lo rústico, sencillo, durable, efectivo y barato de su diseño se ha convertido en el arma de fuego de mayor producción de la historia, y siendo utilizada, principalmente y hasta el día de hoy, por guerrilleros e insurgentes de todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo vivo de la revolución armada, e incluso aparece representada en la bandera de Mozambique en alusión al uso de esta arma durante su guerra de independencia de Portugal.
3. El AKB48 fue creado en el 2005 por Yasushi Akimoto. Su nombre hace referencia a la ciudad de Akihabara (dónde se encuentra su teatro) y al número original de sus integrantes (48). En la actualidad tiene un número indeterminado de miembros, pero estos son igualmente tan numerosos que tiene que dividirse en varios grupos y equipos. Ostenta el récord mundial Guinness de: “el grupo con más integrantes del mundo”.
4. Una manera formal de pedir perdón en japonés.
5. “Director de Escuela” en japonés.
6. Traducido al español sería algo como: “María Milagros de la Divina Concepción y las Bienaventuranzas” (combinando Ingles, Latín, y Alemán indistintamente).
7. Referencia a Richie Phelps, quien a sus 10 años de edad afirmó por internet a manera de amenaza, haber entrenado en el gimnasio de Julio César Chávez (campeón mexicano de boxeo), ser un experto en armas graduado del colegio militar, ostentar un doctorado en ingeniería nuclear, y tener a su disposición todo un arsenal de rifles de asalto. Curiosamente, y pese a lo inverosímil esta afirmación, terminó haciéndose famoso.
8. En el argot militar, el término hace referencia principalmente a los cadetes de primer año dentro de una escuela de instrucción militar, y por lo tanto los elementos de más bajo rango y sin ningún privilegio. También puede abarcar a los elementos “novatos” o recientemente asimilados dentro de una unidad militar, y por lo tanto en una condición similar al caso anterior. Para más información véase la novela “La ciudad y los perros”, del escritor peruano Mario Vargas Llosa.
9. “Y otros” en latín. Es un recurso empleado en redacción técnica para resumir citas que comprenden a numerosos autores.


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Re: Anonymus eXecutor Cap04

Mensaje por epiman157 el Jue Feb 11, 2016 3:23 am

Por alguna razón cuando intento subir todo el capítulo completo me aparece: "su mensaje es demasiado largo" (lo cual me parece extraño dado que este capítulo no es tan largo como los anteriores). Como sea, lo subo de esta forma dado que no me queda de otra.

Parte3:

—Bien —poniéndose de pie Heather—, como presidenta del consejo de estudiantes de esta escuela y responsable de los asuntos estudiantiles, puedo asegurar que hemos evaluado ese pedido, y hemos llegado a la conclusión de que dicho club no sólo no cumple con todos los requisitos, sino que además no estamos en condiciones de darnos el lujo de permitirnos tener un club más en esta escuela…
 
—Esas son patrañas —interrumpió Dark—, ni siquiera existe un informe que avale eso. Además estoy revisando en este momento la base de datos de sus finanzas —abriendo una ventana virtual desde su linker—, y encuentro un fuerte desbalance entre los presupuestos de los clubes. Si dicho desbalance se eliminara, se podría financiar fácilmente algunos clubes más…
 
—¿Pero cómo rayos tienes tú acceso a la base de datos de nuestras finanzas? —le reclamó Heather.
 
—Te sorprenderían las cosas que se pueden encontrar dando vueltas por la “Nube”(1) —le respondió con descaro—. Además, a mí en tender ese tipo de información debería ser libre y estar a disponibilidad de todos los estudiantes…
 
—¡Un momento! —volvió a llamar la atención el Director— ¿Quién es este jovencito, que no sólo se atreve a intervenir sin permiso, sino que incluso le hace recomendaciones a la presidenta de nuestro consejo de estudiantes, la señorita Lauchun?
 
—Es Lawrence, señor Director —lo corrigió Heather.
 
—¿Eh, “Lawrence”? —volvió a preguntar— ¿Y quién es Lawrence?
 
—Ella es la presidenta de nuestro consejo de estudiantes, señor Director —le aclaró la profesora Vallejo.
 
—¡Ah Lawrence! —exclamó— Sí, ya me acordé… Ella es la niña rubia a la que siempre se le ven las bragas cada vez que se pone su uniforme de porrista, jeje…
 
En seguida Heather puso sus manos entre sus piernas para cubrirse en esa parte.
 
—Como sea —añadió el Director posando su vista sobre Dark—, aún no sé quién es ese desalineado jovencito tan impertinente.
 
—Mi nombre es Willka, Dark Willka.
 
—A ver… —mirando otra vez el Director en su linker— ¿Usted es el señor Willka Campos, Dark Hazarmávet, del aula 2-C?
 
—¿Un momento, “Hazarmávet”(2)? —extrañada María.
 
—Sí bueno, al parecer el día en el que me bautizaron, mis padres estaban algo faltos de imaginación… Ellos querían ponerme un nombre bíblico, así que al muy idiota de mi padre no se le ocurrió otra cosa más brillante que abrir la biblia al azar para elegir un nombre. Y para mi fortuna esta justo se abrió en el libro de las Crónicas(3).
 
—Mmm… —continuó observando el Director en su linker— Por lo visto, aunque su historial académico es bastante bueno, su historial de conducta deja mucho que desear jovencito. Aquí dice que usted goza de una reputación sumamente pésima entre los estudiantes y profesores de esta escuela, además de tener muchas inasistencias y amonestaciones a su nombre.
 
—“No es mi culpa no ser tan popular”(4) —dijo Dark con descaro.
 
—¿Pero qué es esto que veo aquí? —exclamó indignado de pronto el director al leer el expediente de Dark— Aquí dice que este chico es un…
 
—La matrícula del señor Willka es supervisada directamente por mi persona —intervino de inmediato la profesora Vallejo—, además él es hijo de Pamela Campos, ¿imagino que usted todavía debe acordarse de ella, no es así señor Director?
 
—¿“Campos”, “Campos”? —intentando recordar el Director— ¡Ah, ya me acordé: Pam, la niña campesina que trajimos becada desde esa pequeña colonia para reforzar nuestro equipo de esgrima!
 
—¡Oh! ¿En serio Willka es hijo de Pam? —comentó muy alegremente la profesora Martha— ¿Tú lo sabias Kati?
 
—Algo escuché por allí —respondió con desgano la entrenadora Katiuska.
 
—¡Oh vamos Kati! ¿Todavía le guardas un poco de rencor a Pam, sólo porque nunca pudiste vencerla en nada durante nuestros días de escuela?
 
—¿Y entonces cómo se encuentra mi querida Pam? —le preguntó inocentemente el Director a Dark.
 
—Este, señor Director —intentó interrumpir la profesora Vallejo—, no creo que esa pregunta sea…
 
—Supongo que está bien —dijo Dark con total frialdad—, aunque no me han permitido verla en años, sé que continúa internada en el mismo hospital psiquiátrico donde la llevaron cuando murió mi padre, y que su estado no ha cambiado desde entonces…
 
En ese preciso momento María se volvió muy sorprendida por un instante a mirar a Dark. No fue únicamente ella, sino que también los profesores presentes (incluso Heather discretamente para que nadie lo notara) bajaron la cabeza apesadumbrados.
 
—¿En serio? ¡Me alegra escuchar eso! —el director muy despreocupado.
 
—Este —interrumpió de inmediato Tobi algo nervioso para intentar cambiar de tema—, señor Director, sé que le agrada recordar a sus viejos estudiantes destacados, ¿pero no cree que nos estamos distrayendo un poco?
 
—¿Y quién es usted jovencito, para venir a decirme qué hacer en mi propia escuela? —le dijo el Director en forma imperativa.
 
—Mi nombre es Tobías, Tobías Urbina del 2-C, señor Director…
 
—A ver… —buscando en la lista de su linker— ¿Usted es el señor Tobías Pancracio Urbina Nieto?
 
—¿“Pancracio”? —sorprendida otra vez María.
 
“Pancracio”, nombre de origen griego que significa: “aquel que posee todos los poderes”, o “todas las habilidades”. En la antigua Grecia ese era considerado un nombre digno de gran honor y nobleza. Sin embargo en cualquier otra parte ese era sólo un nombre horrible.
 
—¡Oh vaya! —exclamo el Director luego de revisar el expediente de Tobi— Por lo visto, señor Urbina, usted es uno de nuestros mejores estudiantes. Si continúa con estas notas, logrará ganar el premio de honor al mejor estudiante al final del año.
 
—¿En serio? —gratamente sorprendido Tobi.
 
—Me alegro por Tobías —intervino Heather muy seria—, pero como ya se dijo, no estamos aquí para discutir trivialidades, sino para ratificar la decisión del consejo de estudiantes de negar la formación de más clubes que no sólo no son provechosos para nuestra escuela, sino que además perjudican a los que sí traen resultados satisfactorios, y consumiendo recursos que muy bien podrían estar aprovechando estos. Aunque no tengo preparado ningún informe técnico al respecto para probar este punto, sí tengo un video que muestra el duro trabajo que hacen muchos de nuestros estudiantes para dejar en alto el nombre de nuestra querida escuela y hacer honor a sus casi 150 años de existencia. Por favor presten atención y entenderán el por qué sería una completa injusticia no reconocer todo ese esfuerzo, y no brindarles todo el apoyo y recursos que necesitan para llevar una vida escolar lo más cómoda posible.
 
El video que Heather pretendía mostrar era bastante conocido: este consistía en escenas grabadas de los entrenamientos de algunos de los equipos deportivos (de los que apoyaban la presidencia de Heather), competencias en contra de otras escuelas, y ceremonias de premiación donde se había logrado algún reconocimiento. Todas estas escenas estaban editadas con música épica y algunos efectos que le imprimían dramatismo a dichos momentos.
 
Heather conectaba mediante un cable su linker al proyector del salón de reuniones para mostrárselos a todos, y así sustentar su punto. Sin embargo en ese preciso momento a Dark le llegó un mensaje a su linker, el cual al carecer de remitente, de inmediato le hizo imaginar de quien se estaría tratando…
 
—¡Maldición! —se expresó María ofuscada— ¿Ahora vamos a tener también que soportar ver un videíto sobre la gente bonita y popular de esta escuela?
 
—Tranquila Königin —le dijo Dark—, al parecer hay una sorpresa esperándole a Púrpura —mientras le mostraba el mensaje que le había llegado a su linker, y el cual decía: “Hay una sorpresa esperándole a esa niña rubia, Kukuku…” Obviamente se trataba del Enmascarado Fantasma, y el cual ya tenía algo preparado.
 
En cuanto Heather empezó a correr el video a través del proyector este se inició con total normalidad, mostrando las imágenes de los equipos deportivos ya mencionadas. Sin embargo en cuanto transcurrieron los primeros 30 segundos este se cortó repentinamente, apareciendo entonces en pantalla una chica vestida con uniforme de porrista con los mismos colores y diseños que los de Heather y compañía, pero sin ninguna insignia o distintivo de la escuela. Esta chica se hallaba sentada sobre una cama de cuarto de hotel.
 
—¿Cuántos años tienes? —le preguntaba una voz masculina a la chica del video.
 
—Diecinueve —le respondía ella.
 
—¿Y cuándo fue tu primera vez?
 
—Hace muchos años, cuando todavía estaba en la secundaria.
 
—¿Entonces tienes bastante experiencia?
 
—¡Por supuesto! Incluso en la preparatoria solía tener más de un novio a la vez, para así poder hacerlo varias veces al día... A ver, lo he hecho en el almacén del gimnasio, en el salón de música, en la biblioteca, en los vestidores…
 
El video resultó ser el de un casting, muy fiel al estilo de Pierre Woodman(5).
 
—¿Oye Hee —le preguntó de pronto Rebeca a Heather—, osea, esa chica no iba en tercero, cuando nosotras empezamos en esta escuela? —sin embargo Heather se había congelado de la sorpresa.
 
—¿Tú eres el responsable de eso, no es así maldito degenerado? —le reclamaba María a Dark— Pues creo que ahora sí se te pasó la mano…
 
—¡Oh Dark! —añadió alegremente Tobi— ¿Entonces el video es tuyo? ¿Crees que después me lo puedes pasar para verlo en privado?
 
—Esperen esperen —respondió Dark algo irritado—, en primer lugar ese video no es mío, y en segundo lugar esto fue obra del maldito Enmascarado Friki ese —mientras mostraba en su defensa la ventana virtual con los mensajes de este—. Según él, esto es simplemente “material para guerra psicológica” —tal cual como este indicaba en su último mensaje.
 
—Ah, entonces, ¿puedes preguntarle si tiene más “material como ese” por allí que pueda compartirnos? —Tobi muy descaradamente.
 
—Mira que tú…
 
—… incluso una vez —continuaba la chica del video—, en venganza hacia la vieja bruja de mi profesora de historia, lo hice sobre su escritorio en el salón de profesores… —en ese instante y por defecto, todos los presentes se volvieron hacia el sorprendido y molesto rostro de la profesora Vallejo.
 
—¡Lawrence! —le ordenó de inmediato la profesora Vallejo, muy enojada— ¿Quieres por favor apagar eso de una buena vez?
 
—¿Eh? ¡Ah, sí! —reaccionó por fin Heather— Sólo quiero aclarar que aunque me acuerdo de esa chica, ella no tiene nada que ver con nuestro actual equipo de porristas. Además que yo apenas y la conocí… —mientras hacía clip sobre el botón de apagado del reproductor de video, sin embargo para su sorpresa este no respondía.
 
—… recuerdo también —decía la chica en el video, el que continuaba reproduciéndose con normalidad por el proyector del salón—, que en mi grupo de porristas de la escuela había una novata rubia bastante atrevida… ¡Mira que hasta consiguió robarme a unos cuantos novios la muy golfa!…
 
Tras escuchar eso Heather empezó a presionar con vehemente insistencia aquel botón, buscando desesperadamente detener la reproducción del video.
 
—¡Rayos! ¡No se quiere apagar! —se expresó Heather con preocupación mientras que a un extremo de la ventana virtual de su linker aparecía un mensaje: “Peligro, Malware detectado”
 
—Vaya vaya —decía ahora la voz masculina del video—, veo que eres toda una diablilla… Por cierto, ¿cuáles son tus posiciones favoritas?
 
—Ah bueno, a mí me gusta… —pero en ese mismo momento el video fue violentamente interrumpido.
 
—¡SUFICIENTE! —dijo enérgicamente la profesora Vallejo, quien acababa de desconectar por la fuerza el linker de Heather del proyector del salón, jalando el cable que los conectaba físicamente. Tras esa acción el linker de Heather también se apagó y se reinició de forma automática.
 
—Pero yo quería escuchar la respuesta de esa niña —dijo el Director sumamente acongojado.
 
—Y yo también… —lo secundó Tobi de la misma manera.
 
—¿Pero si te das cuenta de todo lo que tú y el degenerado ese de tu amigo el Enmascarado provocan? —María reprendía a Dark.
 
—Ok lo admito, eso se pasó un poco de la raya —se disculpó Dark con parsimonia—. Sin embargo, creo que al menos todo esto sirvió como prueba de en qué terminan las chicas frívolas y sin más valor que su atractivo físico… Como sea, ahora retomando la discusión yo quisiera añadir…
 
—No tan rápido señor Willka —dijo de pronto y sorpresivamente el Director, con un rostro muy serio y lleno de malicia—. Por lo visto otra vez está intentando convertir a mi escuela en un circo, y eso es algo que no podemos dejarlo pasar por alto, ¿verdad?…
 
Tras de eso, tanto los profesores presentes, así como Heather y Rebeca, también Tobi, pusieron un rostro lleno de preocupación y temor. Por su lado Inett, María y Miyuki se mostraron así mismo sorprendidas al no entender el repentino cambio en el semblante del Director. Sólo Dark permanecía inmutable frente a este.
 
—Al parecer las medicinas para mejorar la irrigación cerebral del señor Director ya surtieron su efecto… —dijo Dark con una desafiante sonrisa.
 
Por cierto, una vez que el Director de la preparatoria Vega recupera la lucidez mental gracias a sus medicamentos, sale de su llamado “Modo Feliz” y muestra su verdadera personalidad: la de un hombre sumamente serio y estricto que gobierna con una fría e inmisericorde disciplina castrense su escuela. Además, es muy bien sabido por todos en la escuela que él recuerda perfectamente todo lo ocurrido durante el tiempo que se halla atrapado en su “Modo Feliz”, por lo que si alguien se atreve aprovecharse siquiera ligeramente de uno de esos momentos de vulnerabilidad mental, sufrirá después de una muy severa y terrible represalia.
 
—Supongo que gracias a ese video le subió la presión de tal forma que sus medicamentos le llegaron más deprisa al encéfalo —dijo de inmediato Dark con arrogancia—, es decir, era eso o que más bien sufriera de una hemorragia nasal, ¿no es así señor Director?
 
—Sinceramente hay ocasiones en las que admiro sus agallas, señor Willka —le respondió el Director—, pues pese a que sabe muy bien lo que le ocurriría si decidiera anular su matrícula y echarlo de mi escuela, insiste con ese comportamiento tan rebelde y desafiante. Sino fuera porque todavía le debo un par de favores a ese viejo de Cerberus, o porque la profesora Vallejo me lo solicitó como un favor personal asumiendo además toda la responsabilidad de su matrícula, o hasta inclusive teniendo en cuenta de que su madre fue una estudiante destacada de esta escuela. Si no fuera por todo eso, yo jamás hubiera admitido a uno de su especie en mi escuela… ¿O es que más bien desea regresar a ese lugar de dónde lo sacamos, y de dónde aún creo que usted nunca debió salir?
 
Dark se limitó a mirar al Director con desprecio.
 
—Como sea —añadió el Director—, no voy a perder más tiempo intentando desvelar su implicancia o no en los incidentes ya citados hasta el día de hoy, y más bien ya que ha tenido la osadía de presentarse ante mi persona, voy ha encargarme personalmente de atender su solicitud:
 
”Señorita Anderson —se dirigió entonces hacia Rebeca—, ¿cuál era el área exacta de almacenaje del anterior salón de gimnasia?
 
—Oh este… De cómo unos 24m2… —le respondió algo nerviosa.
 
—Gracias señorita Anderson, un dato muy exacto como siempre. ¿Y cuál es el área del viejo almacén en disputa?
 
—De cómo unos 80m2.
 
—Entonces, dicho almacén contiene mucho más espacio del que realmente necesitan, ¿verdad? Y si es así, ¿acaso no es posible repartir ese espacio entre los almacenes del resto de los clubes deportivos, para así dejar libre ese almacén para otros usos?
 
—Bueno manya que sí, es posible, osea, habría que colocar algunas cajas encima de otras, pero sí es posible…
 
—Entonces la cuestión del espacio ha quedado resuelta… Ahora, sobre el presupuesto…
 
—Si el problema es el dinero, no se molesten, porque no lo necesitamos —interrumpió sin ningún reparo María—. Puedo utilizar sin problema parte de la fortuna de la Familia Holdridge para autofinanciar nuestras actividades, así que no necesitamos gastar ni un cobre del presupuesto de esta escuela…
 
—¿Así que “la fortuna de la Familia Holdridge”? ¿Eh? Jejeje… —dijo con malicia el Director— Me parece gracioso escuchar algo como eso a estas alturas… ¿Todavía queda algo del patrimonio de la Familia Holdridge que valga la pena mencionar después de su estrepitosa caída de hace algunas décadas?
 
—¿Eh? —volviéndose María con un rostro sumamente desafiante hacia el Director— Mira vegete decrépito, aunque el patrimonio de mi Familia no es lo que era hasta hace unas generaciones atrás, todavía tengo suficientes billetes a mi nombre como para taparte la boca y las arrugas del cul…
 
—¡Oh! —la interrumpió el Director— Interesante, creí que lo único de valor que le habían dejado sus padres era su apellido, señorita Holdridge. Aun así le recomiendo que se esfuerce más por ser una niña más sumisa y femenina, pues sería una lástima que un nombre que una vez fue tan importante e influyente para este planeta, muera con usted por culpa de esa clase de actitudes suyas.
 
—Mira anciano, una cosa es que te metas conmigo, pero meterte con mi familia… ¡Si sueltas una cosa más te juro que yo…!
 
—… ¿Que usted qué, señorita Holdridge?… Aunque no lo parezca, yo todavía estoy en condiciones de disciplinar con mis propias manos a una niña maleducada como usted…
 
—Oh… —sonriendo con malicia— Adelante, me gustaría ver eso… jejeje…
 
—María-sama, por favor —intervino Miyuki—, este no es el momento ni el lugar para…
 
—Veo que usted es mucho más desafiante de lo que me habían informado, señorita Holdridge —añadió el Director—; sin embargo obligarla a que modere su aptitud es mucho más sencillo de lo que usted se imagina… Por ejemplo, ¿qué pasaría si de pronto decidiera confiscarle sus gafas a esa sirvienta suya tan apegada a usted?
 
Esas palabras tomaron por sorpresa a María, a quien no le quedó más remedio que apretar sus puños con frustración y bajar la cabeza en señal de sumisión.
 
—Así está mucho mejor, señorita Holdridge —dijo el Director—. No obstante no se preocupe por ello: yo conocí a sus abuelos y a los abuelos de sus abuelos, por lo que no me gustaría ver a la última descendiente de los Holdridge de Marte inmiscuida en semejante escándalo, además que tampoco quiero meterme en problemas con el viejo de Cerberus… Como sea, espero que le quede claro, señorita Holdridge, que esta es mi escuela, y que sin importar quien sea su abuelo, o cuál sea su apellido, aquí se hace lo que yo digo, o de lo contrario se pagan las consecuencias…
 
Todos en aquel salón observaban la escena desconcertados, sólo Dark y compañía comprendían la situación. Sin duda, el Director era capaz de percibir cosas con mucha mayor agudeza que el resto de personas, una habilidad tal vez adquirida durante los combates del Segundo Armagedón, y la que le permitió sobrevivir a dicha guerra, o algo que simplemente aprendió con el tiempo luego de haber logrado vivir tantos años.
 
—Disculpe, señor Director —intervino ahora Heather—, ¿pero entonces en qué queda la situación del almacén ese? Nosotros como consejo de estudiantes ya hemos rechazado la solicitud de Holdridge y compañía, pero con las cosas que usted ha resaltado, ¿acaso va a permitirles pasar por encima de nuestra autoridad, sólo porque usted conoció a la familia de Holdridge?
 
—Por supuesto que no, señorita Lawrence —le dijo el Director sin abandonar su seriedad—, de hecho me siento sumamente complacido con la labor que usted viene desempeñando hasta ahora: me agrada la manera cómo mantiene el orden poniendo “cada cosa en el lugar que le corresponde”. Los jóvenes de esta escuela necesitan aprender desde ahora como funciona nuestra sociedad: donde sólo los más aptos consiguen el éxito, y donde cada quien también tiene un lugar determinado y hasta el cual únicamente puede aspirar. Que ellos vayan entendiendo eso desde ahora les evitará muchos problemas en el futuro…
 
”El que haya hecho hincapié en todos esos aspectos adicionales del asunto que estamos tratando, es para que simplemente después no exista reclamo de que las decisiones aquí tomadas fueron parciales o injustas, como ya ha estado ocurriendo. Es por eso que ahora, señorita Holdridge —volviendo de nuevo su rostro hacia ella—, quiero que le quede en claro que no existe ninguna negativa a su solicitud, ni por falta de espacio ni por falta de presupuesto; sin embargo aún hay otra observación que mucho me temo, usted y su grupo, todavía no han sido capaces de levantar: y es que todavía no me han podido convencer en qué medida, el club ese que pretenden montar, es beneficioso para esta escuela. Es decir, tenemos recursos disponibles, pero eso no significa que los vayamos a despilfarrar así porque sí en cosas inútiles, y que no nos van a reportar ningún beneficio…
 
”Así que, señorita Holdridge, ¿qué tiene para ofrecernos? —pero María se quedó callada, simplemente mirando al Director fijamente a los ojos con rabia—, ¿o quizás usted, señor Willka? —pero Dark igualmente se quedó en silencio, y mirando al Director de la misma manera—, ¿y qué me dicen sus otros compañeros? —igualmente todos los demás se quedaron callados…— Entonces, si nadie tiene nada más que decir, en mi posición como máxima instancia de esta escuela, mucho me temo que su solicitud para fundar un nuevo club queda definitivamente rechaza…
 
—¡Espere espere un momento por favor por favor, señor Director! —interrumpió de pronto Inett.
 
—¿Acaso tiene algo que decir antes de que emita mi veredicto final, señorita Di Corallo?

Notas:

1. Servidores del ciberespacio a los cuales se puede acceder a su información o servicio, desde cualquier dispositivo móvil o fijo ubicado en cualquier lugar, y en cualquier momento.
2. Mencionado en el libro bíblico de Crónicas, capítulo 1, y versículo 20. Es un descendiente de Noé a través de Sem, y cuyo linaje se cree que pobló en la región de Hadramaut al sur de Arabia. Su nombre significa “Patio Poblado de Muerte”, tanto en hebreo antiguo como en árabe.
3. Libro bíblico que se caracteriza porque sus primeros nueve capítulos registran simplemente toda la genealogía de las tribus que conformaban la antigua nación de Israel (antes del rey David y de dividirse en dos reinos).
4. Referencia a la serie de manga y anime, Watamote! (abreviatura de: Watashi ga Motenai no wa dou Kangaetemo Omaera ga Warui!), y la cual es una comedia de humor negro sobre una desadaptada estudiante de secundaria llamada Tomoko Kuroki y sus siempre fallidos intentos por encajar en su escuela y hacerse popular.
5. Fotógrafo y realizador de películas pornográficas de nacionalidad francesa. Se le considera como el principal implementador de las escenas de casting (actuado) dentro de este tipo de películas.


Parte4:

—Bueno, yo… —evitando mirarlo directamente a los ojos y moviendo las manos con nerviosismo— La verdad verdad, es que no entiendo…
 
—¿Y qué es exactamente lo que no entiende, señorita Di Corallo?
 
—Bueno, veo que el señor Director en realidad no es una persona mala mala, y que se preocupa mucho mucho por esta escuela, sin embargo le presta mucha mucha más atención a eso de poner “cada cosa en el lugar que le corresponde”, en lugar de hacer más y más felices a sus alumnos, ¿por qué?
 
—Eso es muy sencillo niña: eso es parte de “la verdad de este mundo”, una verdad que no puede ser cambiada…
 
En ese momento Tobi recordó que el Enmascarado Fantasma le dijo unas palabras muy similares acerca de “la verdad de este mundo”. No sólo eso, en ese momento Tobi recordó además haber escuchado otra cosa similar pero en un pasado mucho más distante: durante su infancia, y de boca de una, en ese entonces, pequeña niña rubia…
 
—Si alguien se atreve a ir en contra de esa verdad —continuaba el Director—, inevitablemente no sólo se convertirá en una paria de esta sociedad, y condenado a sufrir de su odio y su desprecio, sino que eventualmente deberá de ser eliminado para mantener el orden y el bienestar de todos los demás. Yo he vivido lo suficiente, no sólo para ver a esta sociedad destruirse y volverse a levantar desde sus ruinas, sino que también he podido ver todo el precio que se ha tenido que pagar para ello. Es por eso que insisto en enseñarles eso a los alumnos de esta escuela, para que no sufran por intentar ir en contra de lo ya preestablecido por esta sociedad, y que el lugar donde se les coloca, por insignificante y miserable que parezca, es no sólo el que realmente les corresponde, sino que el único donde podrán sobrevivir, y hacer su vida con normalidad dentro de los parámetros que dicta este mundo. Esa es la única verdad... ¿Lo entendió ahora, señorita Di Corallo?
 
—La verdad es que… no… —le respondió Inett con algo más de aplomo— Quiero decir, ¿acaso todos ya tenemos un lugar designado para nosotros?, ¿por quién y cómo?…
 
—Lamento interrumpir señor Director —intervino Heather—, ¿pero qué tiene que ver todo esto con el asunto que estamos resolviendo aquí? Es decir, usted ya estaba a punto de emitir el veredicto final para terminar de una vez con todo este asunto, sin embargo ahora otra vez uno de esos chicos está aquí haciéndonos perder el tiempo…
 
—Se equivoca señorita Lawrence —replicó el Director—, lo que Di Corallo está llamando a la reflexión tiene mucho que ver con el asunto que estamos discutiendo aquí y ahora. De hecho, el que usted sea la actual presidenta de nuestro consejo de estudiantes es directamente consecuencia de esto, es decir, ese es su lugar simplemente porque no había nadie más capaz de tomarlo: como líder de nuestros alumnos, y continuará en ese puesto sólo hasta que llegue alguien que lo merezca más que usted. De esta forma contesto a la pregunta de ambas, señoritas Di Corallo y Lawrence: el lugar para cada quién en esta sociedad lo decide la sociedad misma, en base a sus propias necesidades y en base a las capacidades de cada quien, es decir, en base a quien lo merezca.
 
”Es por eso, que yo ahora pregunto: ¿qué tienen ustedes que ofrecer para merecer lo que me están solicitando? Sin una respuesta convincente, mucho me temo que no podré hacer nada por ustedes. ¿Entendió la figura ahora, señorita Di Corallo?
 
—¡Oh sí! —respondió Inett— Creo que sí… ¿Entonces, quiere decir que para que nosotros podamos tener nuestro club, sólo debemos probar que lo merecemos, mucho mucho?
 
—Exactamente así es, niña.
 
—¡Oh! Entonces, no hay problema con eso… —añadió sonrientemente— Bueno, Dark y María son muy muy buenos para las cosas de hackers y demás, a mí me han ayudado mucho mucho desde que llegué a este planeta. Además Tobi tienen muy muy buenas notas, y Miyuki es capaz de reparar de todo además de hacer muchas muchas otras cosas. Con todas las cosas buenas que ellos tienen, ¿no cree que podrían hacer también cosas muy muy buenas por esta escuela?
 
—Je, je, je… Esa fue una respuesta muy simpática, niña, pero me temo que eso no es suficiente para convencerme.
 
—Si me permite añadir una cosa señor Director —intervino ahora la profesora Vallejo—, es cierto que Willka y Holdridge distan mucho de ser alumnos ejemplares de esta escuela, sin embargo debe considerar el notable cambio de aptitud que ellos dos están teniendo en este momento, es decir, en lugar de andar buscando problemas y de pelear entre sí como al principio, han aprendido a trabajar juntos y a socializar con otros estudiantes, cosa que antes ninguno de estos chicos hacía. ¿No cree que eso ya de por sí es un mérito? ¿Acaso usted mismo no acaba de recalcar nuestro deber como educadores, ayudando a encaminar a nuestros alumnos? En lo personal, yo considero que si no hay ninguna negativa de gravedad deberíamos apoyar a estos muchachos en su iniciativa. Estoy completamente segura que así no sólo dejarán de meterse en más problemas, sino que además podrán llegar a ser de ayuda para otros estudiantes y todo un ejemplo para ellos.
 
—Veo que sigues siendo tan blanda como siempre, mi querida Esperanza… —se expresó el Director— Muy bien, si es así pongo a votación de este consejo la aprobación del nuevo club propuesto por la señorita Holdridge. Yo por supuesto, mantengo mi voto en contra.
 
—Y yo ratifico mi apoyo a esos chicos, señor Director —añadió de inmediato la profesora Vallejo.
 
—¿Y bien? ¿Qué dicen nuestros otros miembros? —los invocó a manifestarse el Director.
 
—En contra… —dijo la entrenadora Katiuska— El consejo de estudiantes ya rechazó esa propuesta, así que para empezar nosotros ni siquiera tendríamos que estar aquí discutiéndola…
 
—¡A favor! ¡Será divertido tener un club nuevo! —dijo la profesora Martha— ¡Oh, vamos Kati! —dirigiéndose a su colega—, no seas tan aguafiestas. Recuerdo que por esa misma aptitud tan negativa, durante nuestra fiesta de graduación los chicos prefirieron votar por Pam para “Reina del Baile” en lugar de por ti…
 
—¿Y tenías que acordarte de eso justo hoy? —le replicó la entrenadora Katiuska.
 
—Muy bien —dijo el Director—, entonces son dos votos a favor y dos en contra. Quiere decir que la decisión está en manos de nuestro querido profesor de matemáticas, ¿no es así? —mirándolo de forma intimidante.
 
—Bueno yo… —poniéndose nerviosísimo el profesor de matemáticas.
 
—Dime Miyuki —le dijo de repente María en voz alta—, ¿no crees tú que el auto de nuestro querido profesor de matemáticas necesita un nuevo afinamiento?
 
—¡A favor! —respondió enseguida el profesor— ¡Yo voto a favor!
 
—Está bien… —dijo el Director dirigiéndose a María y al resto— Parece ser que la suerte le favoreció esta vez, señorita Holdridge… Sin embargo, como dije con anterioridad, yo sigo estando en desacuerdo con la propuesta de usted y su grupo. Es por ello que, si bien en este momento voy a darle luz verde a la formación de su nuevo club, voy a exigirle cumplir con ciertas condiciones: en primer lugar que sea la profesora Esperanza en persona la que se comprometa a hacerse responsable de las actividades de ese nuevo club.
 
—Por mí no hay ningún problema, señor Director —dijo la profesora Vallejo—. Es más, así me será más fácil vigilar a este grupo, para que no ande causando más problemas —mirando seriamente hacia María.
 
—En segundo lugar —continuó el Director—, quiero que antes de que finalice este semestre me muestren sus méritos y como prueba de que efectivamente se merecen tener su propio club. ¿Acaso creen que podrán hacerlo?
 
—Pierde cuidado anciano —dijo María de forma muy jactanciosa—. Es más danos un poco más de tiempo y te aseguro que yo, María Holdridge, “la Reina de los Hacker de esta Galaxia: Eisernen Königin”, traeré a esta escuelucha para plebeyos el trofeo del Galaxy Tournament. ¿Acaso eso no te parece suficiente, anciano?
 
—Cierto, jejeje —rió con algo de desdén el Director—: “Eisernen Königin”, jejeje… Preocúpese primero en cumplir mi requisito antes de que termine este semestre, señorita Holdridge, o me temo que para el próximo Galaxy Tournament no tendrá ningún Club de Hacking al cual presumírselo, jejeje…
 
María volvió a mirarlo con desprecio.
 
—Muy bien —dijo entonces el Director—, siendo así todo, declaro esta sesión de reunión del consejo académico de la preparatoria Vega, ¡Finalizada!
 
 
*****
 
Patio exterior de la preparatoria Vega, 4:30pm. Heather en compañía de Rebeca abandonaban el edificio del pabellón frontal de la escuela hacia la puerta principal. A Heather se le veía particularmente molesta. Por otro lado, el Director de la preparatoria Vega, era llevado fuera del salón de reuniones por el resto de los profesores.
 
—¡Oh! ¡Pero que cielo más bonito hace hoy! ¿No es así niños? —dijo el Director, quien ya había vuelto a su “Modo Feliz”— Por cierto, niños, ¿por qué no traen sus uniformes?, ¿acaso hoy va a haber un festival? —recordando además como es que todos ellos una vez también fueron sus alumnos hace muchos años.
 
Mientras tanto Heather y Rebeca:
 
—Tranquila Hee —le decía Rebeca muy despreocupada, al notar que el enojo no se iba del rostro de Heather—, osea, a veces se gana y a veces se pierde. Que esos chicos hallan conseguido tener su propio club tampoco es el fin del mundo, ¿manyas?
 
—No Rebeca —le replicó Heather—, no es tan simple como eso. Desde que llegaron a esta escuela esa chica otaku venusina, y ahora la “Enana de Hierro” esa, todo por aquí anda de cabeza. Y lo peor es que ahora todo el mundo se va a enterar que han sido capaces de pasar por encima de mi autoridad y salirse con la suya…
 
Heather no había terminado de hacer su descargo, cuando fue interrumpida por un fuerte silbido proveniente desde el segundo piso del pabellón frontal de la escuela (a espaldas de ella), y el cual intentaba llamar su atención hacia allá. En seguida tanto Heather como Rebeca se volvieron en esa dirección, pero en cuanto lo hicieron su rostro se llenó de estupefacción. Frente a uno de los vitrales del segundo piso se encontraba María frotando la parte trasera de su falda contra el cristal, mientras que a su lado se hallaba Miyuki muy avergonzada y cubriéndose el rostro con un cuaderno espiralado, y el cual mostraba una página que tenía escrito con letras muy grandes y resaltantes: “KISS MY ASS AND DIE!!”(1). Dark, Inett y Tobi permanecían también a su lado pero sin intervenir.
 
—¿No cree que esto es completamente inapropiado para una Oujo-sama, María-sama? —le preguntó Miyuki.
 
—Para nada —le respondió ella sin reparos—. Una Reina debe dejarles claro a sus enemigos lo aplastante de su victoria, para que estos no osen volver a desafiarla…
 
—¡¡HOLDRIDGE!! —llegó de pronto la profesora Vallejo— ¡¿Pero qué es lo que haces niña?!
 
—¡Rayos! ¡“La vieja bruja”! —se expresó María frente a la profesora.
 
—Debería mostrarse más agradecida con Vallejo-sensei, María-sama —le dijo Miyuki—, después de todo, fue gracias a su apoyo que logramos nuestro objetivo.
 
—Ok, eso supongo… —dijo María— Muy bien lo siento, y le agradezco por su ayuda…
 
—Te estaré vigilando de cerca Holdridge —dijo la profesora Vallejo—, a ti y a Willka y al resto de ustedes. Espero que entiendan que hago esto pensando en que así dejaran de causar más problemas, por lo que espero observar un mejor comportamiento de cada uno de ustedes, ¿de acuerdo? —y todos le respondieron afirmativamente asentando la cabeza.
 
”Muy bien, entonces ahora si me disculpan… voy a cambiar mi escritorio de la sala de profesores…
 
—Suerte con eso profesora Vallejo —le dijo alegremente Tobi mientras que ella se retiraba.
 
—Sinceramente no creí que lo conseguiríamos —se expresó Dark una vez que la profesora se hubo retirado.
 
—¡Pues ven! —María con jactancia— Es imposible ir en contra de la voluntad de una reina, je, je, je…
 
—En realidad María-sama —inquirió Miyuki—, si no hubiera sido porque Inett-sama intervino en el momento preciso, nunca hubiéramos conseguido nuestro objetivo.
 
—¿Eh, yo? —sorprendida Inett— No no… Yo sólo dije lo primero primero que se me ocurrió, jeje…
 
—Como sea fue bueno que lo dijeras —le dijo Dark—. Yo ya me había quedado sin ideas, y fue lo que dijiste lo que hizo que la profesora Vallejo se pusiera al final de nuestra parte… Claro, no es como si me importara el éxito de este objetivo o no, pero tampoco quería que ni Púrpura ni el viejo ese del Director se salieran con la suya…
 
—¿Dark lo dice en serio?… —sorprendiéndose y ruborizándose, al sentir que Dark la alagaba por sus acciones.
 
—Como sea —dijo ahora María—, este no es momento para quedarnos de brazos cruzados. ¡Vamos a empezar con la implementación inmediata de nuestro nuevo Centro de Operaciones!
 
Sin embargo en ese mismo instante repentinamente sonó el tono de mensaje del linker de María, interrumpiéndola. En cuanto ella pasó a revisar dicho mensaje, con mucha sorpresa notó que este sólo constaba de una fotografía en la que aparecía una pareja de esposos disfrutando de un sencillo almuerzo al atardecer dentro de un restaurante familiar: el hombre era delgado y con un rostro de marcados rasgos asiáticos, mientras que la mujer era rubia y de rasgos anglosajones. Al parecer se encontraban en alguna de las lunas de Saturno, pues por el ventanal del restaurante se podía apreciar a dicho planeta con sus inconfundibles anillos. También había un reloj de pared colgado justo encima de ellos.
 
—¿Eh? ¿Los Chao? —dijo desconcertada María, al reconocer a los esposos de la fotografía, y al notar además que dicha foto había sido enviada desde un número que sabía que estos compartían como pareja.
 
En ese momento ninguno de los presentes entendió lo que quería decir esa fotografía, mucho menos María, pese a que la pareja en la foto eran conocidos suyos.

Notas:

1. “¡¡Besa mi trasero y muérete!!”, en inglés.

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